Acuerdo histórico: China y la India comenzaron la desmilitarización de sus fronteras
La medida podría significar no solo un mayor acercamiento entre ambas potencias sino un rebalanceo del tablero de fuerzas mundial.

El ministerio de Defensa de China informó, mediante un comunicado de prensa, que tanto la República Popular China como la India comenzaron el miércoles pasado con la retirada organizada de sus Fuerzas Armadas de la Línea de Control Real, la frontera que ambos países se disputan en la zona del Himalaya.

El comienzo de la desmilitarización se da como resultado de los acuerdos establecidos en la novena ronda de negociaciones entre mandos militares, llevada a cabo a fines de enero pasado en el lado chino del punto de encuentro fronterizo Moldo-Chushul. Según el gobierno chino, en la reunión las dos partes sostuvieron un “intercambio de opiniones sincero y profundo sobre el repliegue a lo largo de la Línea de Control Real en el sector occidental de las áreas fronterizas China-India” y acordaron comenzar con la retirada de sus tropas el 10 de febrero.

La “Línea de control real” mide 4.057 km de longitud y es la frontera efectiva entre China e India. Fuente: Uttar Pradesh.

Cabe recordar que China y la India mantienen una fuerte disputa histórica sobre territorios en la zona del Himalaya. En el año 1962, ambos países se enfrentaron en una guerra que duró un mes y que dejó un saldo de más de 10.000 muertos. La tensión en la frontera continúo a lo largo de los años, e incluso a principios de 2020 ambos ejércitos se enfrentaron en una escaramuza que dejó decenas de militares heridos en ambos lados. En los últimos años, las tensiones se intensificaron debido a los anuncios de obras de infraestructura en la zona de conflicto: mientras que China denunció que la India construyó una carretera y un puente en el valle de Galwan, la India mostró su disconformidad con el avance del Corredor Económico China-Pakistán, uno de los Corredores de la nueva Ruta de la Seda que transita por zonas en disputa territorial.

China y la India son dos de las potencias emergentes más importantes de la actualidad. Medido en términos nominales, son la 2° y la 3° economía más grandes del mundo, y en conjunto poseen 2.750 millones de habitantes, casi el 40% de la población mundial. Pese a sus disputas históricas, ambos países convergen en espacios de coordinación como el BRICS (junto con Rusia, Brasil y Sudáfrica), el BASIC (junto con Sudáfrica y Brasil) y el G77+China. Estos espacios se plantean como una voz unificada de los países emergentes y en desarrollo, y tanto China como la India han alcanzado importantes acuerdos sobre la necesidad de reformar la arquitectura financiera internacional, darles más lugar a las potencias emergentes en la toma de decisiones globales y en la reivindicación de la multipolaridad. A su vez, China y la India son miembros de la Organización para la Cooperación de Shanghái y del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura.

Pese a las escaladas registradas en el último tiempo, ambos gobiernos han sostenido posiciones de distención. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, había destacado que la situación en frontera con la India es “en general, estable y controlable”. Por su parte, el miembro de la Junta Asesora de Seguridad Nacional de India, S. L. Naramsimhan, señaló que su país haría “todos los esfuerzos para mantener la paz y la tranquilidad a lo largo de la frontera”. Ambos funcionarios, asimismo, sostuvieron que ninguno de los dos países renunciaría a su reclamo de soberanía, aunque si manifestaron su compromiso de alcanzar una solución pacífica a la disputa.

El acuerdo para la desmilitarización de la frontera representa un importante avance no solo en la relación bilateral entre China y la India, sino que podría significar la posibilidad de un mayor marco de entendimiento para la incorporación de la India a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (Ruta de la Seda) y a la Asociación Económica Integral Regional (RCEP).