De acuerdo con la psicología comunitaria, un proceso de subjetivación es aquel mediante el cual, a partir de una configuración de prácticas, pensamientos y afectos se produce un sujeto (Barrault, 2019). Un sujeto que no solo es constituido, sino que también participa de la producción de dicho contexto y tiene un rol activo en su entorno. Se trata de un proceso de transformación dinámica con efectos sobre la misma realidad.
Me llamo Camila, estudio Psicología en la UBA y recientemente terminé mi programa de intercambio de grado en la Universidad de Pekín, China, una experiencia hermosa que desde que volví me dejó rebotando una pregunta: ¿qué implica hoy en día ser una estudiante internacional en China?
Mis primeros días allá fueron de fascinación total: sin saber ni una palabra de chino mandarín ni entender cómo agregar contactos en WeChat fui completamente seducida por este país donde pareciera que cada centímetro de la vida funciona de acuerdo a un plan perfecto. Autos eléctricos hasta en los pueblos menos urbanizados, un ecosistema de aplicaciones móviles completamente integrado, trenes bala que atraviesan el país en cuestión de horas, drones que traen comida a domicilio, decenas de ciudades gigantes, alimentos a precios insólitos, cámaras hasta en la Gran Muralla y casi ninguna persona en situación de calle, aun en las más grandes urbes.
Tal fue el impacto que, al momento de anotarme a las materias, por poco me olvido que mi objetivo principal era estudiar Psicología. Unas semanas antes de empezar las clases, desde la Universidad de Pekín nos habían compartido un documento con los programas de los “On China series courses”: 10 programas académicos para entender la realidad y la perspectiva chinas sobre distintas áreas. Las propuestas iban desde asuntos de seguridad internacional hasta Taijiquan, filosofía tradicional o cultura empresarial local. Todas dictadas en inglés con el objetivo de internacionalizar la academia china y crear una plataforma de comunicación transcultural para la cultivación de talentos mundiales, de acuerdo al documento introductorio de las mismas.
Al momento de las inscripciones, si bien los cupos volaron, hubo un mensaje claro: en el caso de los “On China series courses”, nadie se iba a quedar sin la oportunidad de cursar. Los docentes de estos cursos estaban invitados a aceptar a todos los estudiantes internacionales. Así fue como yo, que venía a estudiar bases neuronales e investigaciones con ratas, terminé en aulas con estudiantes de diversas disciplinas discutiendo la política territorial de China o su sistema de ciberseguridad, mientras mi familia preocupada me preguntaba “¿Y las materias que te pide la UBA?”.
Fue justamente después de una de estas clases, en la que discutimos el modelo de cooperación bilateral de China con los países del Sur Global cuando, conversando con algunos compañeros, mi perspectiva sobre lo que pasaba a mi alrededor empezó a cambiar. Estábamos conversando en el comedor del campus, dumplings bañados en vinagre negro de por medio, cuando un compañero nos compartió su mirada: para entender la relación de China con los países del Sur Global y su posición como potencia ascendente, no podemos pensar en el modelo tradicional de dominación política; Beijing comprendió que para construir relaciones fuertes y duraderas su forma de acercamiento tiene que ser otra. Sin ir más lejos, ¿qué piensan que hacemos nosotros acá…?
¿A qué se refería con nosotros?
En los días que siguieron, lo fui entendiendo. Cada conversación con un nuevo compañero era enterarme de un nuevo programa ofrecido por el gobierno chino para estudiantes internacionales. Desde programas de doble titularidad para grado y máster con becas hasta cursos de chino mandarín libres de aranceles o alojamiento completamente gratuito en residencias de las mejores universidades del país.
Estudiar en China hoy trasciende cualquier experiencia personal o búsqueda de objetivos académicos individuales. Quien pasa por acá no solo se va sabiendo chino mandarín o aprendiendo de neurociencias, también se lleva una amplia red de contactos y amistades, puede establecer un vínculo profesional y académico duradero con las instituciones o empresas locales y se irá con una nueva caja de herramientas prácticas y conceptuales. En otras palabras, un proceso de transformación subjetiva.
China tiene la ventaja de quien llegó tarde al partido: pudo aprender de los errores de quienes vinieron antes que ella. Lejos de reproducir las formas tradicionales de vinculación internacional, Beijing ha buscado construir un modelo apoyado en los principios de beneficio compartido, igualdad soberana, respeto mutuo y no interferencia en asuntos internos para lo cual ha privilegiado la construcción de relaciones bilaterales de largo plazo (Dunford & Liu, 2024). Desde esta perspectiva, la combinación de cooperación económica con asistencia técnica, formación e intercambio de conocimientos resulta central.
Así, en muchos de los mismos convenios en los que se realizan acuerdos en materia de infraestructura, energía, agricultura y tecnología, también se proponen compromisos de intercambio cultural, académico y formativo.
En el caso del Sur Global esto nos involucra aún más. Desde 2015 el gobierno chino ha firmado convenios con la CELAC comprometiéndose a otorgar 6.000 becas entre 2015 y 2019, 5.000 entre 2022 y 2024 y 3.500 más para el período 2025-2028 (Xhinua, 08/01/2026). Para quienes vivimos en estos territorios conocer la experiencia china puede ser de enorme valor: si bien gran parte de lo que se ha logrado allí responde a características muy particulares, tenemos mucho para aprender de su perseverancia, su capacidad de adaptación e innovación. Desde su decisión de planificar y darle continuidad a las políticas públicas hasta la organización de un sistema de formación de cuadros realmente conectados con las necesidades de su pueblo. Que en China hayan logrado sacar a 800 millones de personas de la pobreza no se trata de un milagro, responde, entre muchas otras cosas, a un trabajo minucioso de planificación estatal con un mensaje esperanzador: el camino hacia el desarrollo es ciertamente muy difícil, más no imposible.
El presidente chino, Xi Jinping, asiste a la cumbre China-CELAC celebrada en Pekín en mayo de 2025 – Xie Huanchi / Xinhua News /
En ese sentido, el intercambio resulta especialmente valioso. Pero no se trata solamente de un aprendizaje unilateral. La construcción de un destino compartido nos plantea la responsabilidad de pensar desde qué posición queremos construir esos vínculos para sostener nuestra soberanía intelectual y subjetiva. Si, al fin y al cabo, fue un socialismo con características chinas el que les permitió construir un camino propio, cualquier respuesta que busquemos de este lado del mundo tendrá que ser, también, de absoluto estilo latinoamericano.
Referencias bibliográficas
Barrault, O. et al. (2019). Tramas que insisten. Serie Debates en Psicología Comunitaria. Cuaderno N°2. Cátedra Estrategias de Intervención Comunitaria, Facultad de Psicología Universidad Nacional de Córdoba.
Dunford, M., & Liu, W. (2024). China’s evolving international economic engagement: China threat or a new pole in an equitable multipolar world order? Area Development and Policy, 9(2), 131–168. https://doi.org/10.1080/23792949.2023.2225092
Ministry of Foreign Affairs of the People’s Republic of China. (2021). China-CELAC joint action plan for cooperation in key areas (2022–2024). https://www.mfa.gov.cn/eng/zy/jj/2020zt/kjgzbdfyyq/202112/t20211207_10463459.html
Ministry of Foreign Affairs of the People’s Republic of China. (2025). Wang Yi on five programs for the China-LAC community with a shared future and implementation measures. https://www.fmprc.gov.cn/eng/wjbzhd/202505/t20250515_11623588.html
Embassy of the People’s Republic of China in Denmark. (2019). China-Latin American and Caribbean countries cooperation plan (2015–2019). https://dm.china-embassy.gov.cn/eng/zjhz/201904/t20190428_3534572.htm

Camila Dmitruk
Estudiante de la carrera de Psicología de la UBA, participante del programa de intercambio en la Universidad de Pekín a través de la beca UBA-CHINA de Grado





