Argentina será miembro del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura
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El Senado tratará este jueves el ingreso de Argentina como miembro del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura

El Banco Asiático de Inversión e Infraestructura (BAII) es un entidad financiera multilateral nacida con la misión de mejorar los resultados sociales y económicos en Asia. Con sede en Beijing, comienza a operar en enero de 2016 y ya cuenta 103 miembros aprobados en todo el mundo. El BAII invierte en infraestructura sostenible y otros sectores productivos en Asia y más allá, conectando a las personas, los servicios y los mercados que, con el tiempo, afectarán la vida de miles de millones y construirán un futuro mejor.

Con estas amigables palabras el BAII define su razón de ser y propósito. Pero lo más importante es que el BAII es una pieza fundamental en la financiación del gran proyecto denominado la Nueva Ruta de la Seda (OBOR por su sigla en inglés). Se trata de una de las iniciativas de la República Popular China más importantes de los últimos tiempos y que tiene, como horizonte a mediano y largo plazo, incidir en el modelo de gobernanza internacional.

La Nueva Ruta de la Seda es un modelo de cooperación económica, política, social y cultural entre Asia, África, Europa y también Latinoamérica. El 7 de septiembre de 2013, durante una visita oficial a la República de Kazajistan, el presidente Xi Jinping anunció la propuesta de crear un corredor económico que emulara a la milenaria “Ruta de la seda” con el fin de reforzar los lazos económicos y la cooperación, y ampliar el espacio de desarrollo de los países de Eurasia. Para impulsar el proyecto de la Ruta de la Seda, el 24 de octubre de 2014 el gobierno chino creó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), con el objetivo de proporcionar financiación para proyectos de infraestructura en diferentes partes del mundo. El accionista mayoritario del Banco es China, que aporta un capital de 29.780 millones de dólares; en segundo lugar se ubica la India (8.370 millones de dólares) y luego Rusia (6.540 millones de dólares). Brasil se ubica en el noveno lugar con 3.180 millones de dólares de capital aportado. Apenas un año después de su nacimiento, el BAII tenía 70 países asociados, incluidos Gran Bretaña, Alemania, Australia y Corea del Sur, y prestó más de dos mil millones de dólar . Es importante tener en cuenta que la participación accionaria no solo define cuánto es el monto de integración a realizar a la institución, sino también el poder de voto cuando se lleva adelante una votación para la realización de proyectos, como lo establecen las normas del estatuto. En este sentido, es fundamental para America Latina formar parte del BAII.

EL Senado de la República Argentina tratará hoy jueves la Aprobación del Acuerdo Constitutivo del Banco Asiático de inversión e Infraestructura y el ingreso de Argentina como miembro no regional. Integrar el BAII es fundamental para contar con la financiación de proyectos de infraestructura, transportes y conectividad. Proyectos que las entidades financieras multilaterales tradicionales (FMI y BID, por ejemplo) no suelen impulsar aún cuando son fundamentales para las economías emergentes. Ser miembro del BAII significa para Argentina insertarse definitivamente en este megaproyecto que es la Nueva Ruta de la Seda, una iniciativa que sin dudas colabora en la redefinición el sistema de gobernanza internacional y la reestructuración del sistema de finanzas; en favor de un nuevo esquema mundial multipolar.