Bancos Centrales de distintos países acelerarán el ascenso del RMB en el sistema financiero global
Foto: Reuters/Kim Kyung-Hoon
Un tercio de los bancos centrales de distintos países en el mundo planea incrementar sus reservas en yuanes. Así, la moneda china, gana terreno y va camino a convertirse en una de las de mayor peso en el sistema financiero internacional.

La encuesta Global Public Investor, publicada anualmente por el think tank Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF, por sus siglas en inglés) con sede en Londres, mostró que el 30% de los bancos centrales planean aumentar las tenencias de yuanes durante los próximos 12-24 meses, en comparación con solo el 10% que lo planeaba el año pasado (según informó Reuters).

Esto sucede pese a las tensiones geopolíticas entre gobiernos occidentales con China en el escenario global. El fenómeno será una tendencia mundial, y tiene que ver con la relevancia de la República Popular en el comercio exterior de muchos países. En efecto, el gigante asiático resulta ser uno de los principales socios comerciales -sino el principal- para muchos de los países a lo largo y ancho del globo. Tal como sucede con muchos de los países africanos, donde casi la mitad de los bancos centrales planean aumentar sus reservas de dicha moneda. Pero también en casos de países latinoamericanos, como Argentina, que mantiene parte de las reservas internacionales en forma de yuanes (swap), a la vez que recientemente se firmó un memorando de entendimiento entre bancos centrales de ambos países (tal como informó LaRutaChina).

En marcado contraste con el yuan, el 20% de los bancos centrales planean reducir sus tenencias de dólares estadounidenses durante los próximos 12-24 meses y el 18% prevén disminuir  sus tenencias de euros.

Reuters/Dado Ruvic

Las tendencias en la diversificación (para impulsar o mantener los rendimientos, o para incorporar un enfoque de inversión más sostenible), se están acelerando.

En su búsqueda de rendimiento, cerca del 30% de los inversores públicos globales (GPI, por sus siglas en inglés) reducirán su exposición a los bonos soberanos de los mercados desarrollados, mientras que más del 20% planea comprar más deuda pública de los mercados emergentes (como el de China). Los GPI también están aumentando la demanda de activos sostenibles y se están convirtiendo en inversores más activos. Alrededor del 92% de los bancos centrales invierten en bonos verdes (los que tienen el potencial de producir efectos medioambientales positivos) y el 21% ya en acciones sostenibles. Alrededor del 65% de los bancos centrales planean aumentar sus tenencias de bonos verdes, frente al 45% del año pasado.