China cierra acuerdo de inversión con la UE para reactivar la economía a nivel global
Tras largos años de negociaciones, finalmente la UE ha cerrado un importante acuerdo con China sobre inversión en distintos e importantes rubros. El acuerdo prevé una eliminación de barreras por parte del gigante asiático y es probable que entre en vigor en el 2022.

El miércoles de la semana pasada China y la Unión Europea han dado por terminado 7 años de negociaciones que consistieron en 35 rondas de discusión entre las partes, para llegar a uno de los acuerdos más importantes de inversión en los últimos tiempos. La relevancia de este acuerdo no consiste solo en que finalmente los países europeos no cedieron ante la presión de la Casa Blanca para dar marcha atrás con el acuerdo o modificarlos de forma sustancial, sino que por la magnitud de la misma, los especialistas sostienen que dará un gran empujón a la reactivación económica tras la pandemia vivida.

Hay que destacar que el texto firmado no consiste en un acuerdo de libre comercio entre las dos potencias, sino que más bien busca brindar ciertas condiciones que garanticen la actividad de los empresarios a la hora de invertir en China o en algún país europeo.

De todas formas, los países europeos tendrán mayor acceso a los mercados chinos y menos requisitos para empresas conjuntas. China, por su parte, prohibió la transferencia forzada de tecnología de compañías extranjeras, así como también se comprometió a efectuar una política más transparente de subsidios que alienten la inversión de capitales extranjeros, y a que las empresas estatales no discriminen de manera negativa esos mismos capitales foráneos.

Mediante la eliminación de estas barreras, el texto detalla que los sectores que se cubrirán serán el de manufactura, servicios financieros, bienes raíces, servicios ambientales, construcción y servicios para apoyar el transporte marítimo y aéreo.

Si bien China ha brindando mayor apertura en algunos sectores para que los capitales europeos puedan incentivar el desarrollo y la actividad económica con sus inversiones, ha exceptuado 30 sectores claves donde prohíbe o limita férreamente las inversiones extranjeras. En resumen, éstas serían las áreas relacionadas a la minería, energía, medios de comunicación y cultura, entre otros.

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En el encuentro virtual que selló el acuerdo estaban presentes: el presidente de China, Xi Jinping, la jefa de la comisión europea, Úrsula von der Leyen, el líder del consejo europeo, Charles Michel, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron.  

“El Acuerdo tiene una gran importancia económica y vincula a las partes en una relación de inversiones basada en valores y principios de desarrollo sostenible. Cuando esté en vigor, ayudará a reequilibrar la relación comercial y de inversiones entre la UE y China”, han dicho los líderes firmantes en un comunicado tras el encuentro.

Merkel ha sido una de las grandes promotoras de este acuerdo. Esto se debe a que desde el 2014 que China se convirtió en el primer socio comercial de Alemania y el segundo socio comercial de la Unión Europea en su conjunto. Además, China ha superado a Francia como segundo receptor de las exportaciones alemanas.

En 2019, la inversión extranjera directa de la UE hacia China fue de 12.000 millones de dólares (unos 9.800 millones de euros), mientras que la inversión china en la UE fue de 13.000 millones de dólares (10.600 millones de euros), según datos de la Comisión Europea

Mediante este acuerdo, los capitales europeos gozarán de una competencia con los capitales locales en China en menor desventaja. Como se dijo anteriormente, y en los sectores que competen al acuerdo firmado, China ya no beneficiará a sus empresas con subsidios arbitrarios, sino que la lógica que indique su distribución será a partir de consideraciones comerciales, dejando de discriminar a los capitales extranjeros.

Este acuerdo causó gran polémica, en parte, por el enojo que ocasionó en Washington. Nadie pasó por alto que la firma de este acuerdo se dio a escasos días de la asunción de la nueva administración. El equipo de Biden hizo esfuerzos, presionando para que la Unión Europea no suscribiera a este acuerdo con China sin antes pasar por ciertas modificaciones que consideraban de gran importancia para frenar el avance económico del gigante asiático. Hace poco días el asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, había tuiteado en su cuenta que: “La Administración Biden-Harris agradecería consultas tempranas con nuestros socios europeos sobre nuestras preocupaciones comunes sobre las prácticas económicas de China”.

Estados Unidos continúa con su línea de confrontación con China para frenar su avance económico y busca que sus aliados europeos se comprometan con ese horizonte. Sin embargo, el acuerdo firmado parece indicar el deseo de cierta autonomía estratégica por parte de los países europeos en relación a los acuerdos comerciales y a los arreglos en particular con China. Mientras que Francia aboga por esta postura, Alemania no pretende que de este acuerdo se siga un alejamiento de los planes y estrategias a seguir de los de Estados Unidos. De cualquier forma, el acuerdo fue firmado sin que nadie cediera ante las presiones de la Casa Blanca, primando las necesidades económicas de sus respectivos países antes que la alineación a las directrices de Estados Unidos.

De todas formas, es probable que el acuerdo recién entre en vigor en el año 2022.