China consolida en 2022 su posición sobre la Antártida
Foto: Xinhua
Con la inminente apertura de su quinta base científica sobre el polo sur, China podría igualar este año la presencia norteamericana en el continente blanco.

La República Popular China se prepara para presentar este año su nueva base antártica, la quinta de la potencia en el continente austral, que estará dedicada al estudio del suelo y la fauna bajo la plataforma helada del Mar de Ross. Gracias a esta incorporación, China contará a partir de 2022 con la misma cantidad de bases que Estados Unidos en el polo sur.

Si bien su construcción fue anunciada en 2018, para coronar el éxito de la 34ᵃ Expedición Antártica China, la información acerca del nombre de la nueva base o la fecha para su inauguración permanecen sin confirmar. Sin embargo, la noticia ha sido un creciente motivo de controversia para la opinión pública de países como Australia o Nueva Zelandia, que perciben al avance de la república asiática como una amenaza para sus propios intereses sobre la región.

Ubicada en el margen oriental de la bahía de Terra Nova, junto a emplazamientos de naciones como Alemania, Italia, o Corea del Sur, la quinta estación de China será una base de carácter permanente, diseñada para operar durante todo el año. Además, el programa de infraestructura trazado por el actual gobierno chino sobre el continente polar contempla la creación de un sistema de pistas de aterrizaje para facilitar la conexión de sus bases antárticas, disputando así la hegemonía norteamericana sobre el espacio aéreo del polo austral.

Una carrera meteórica por la presencia en la Antártida

Tras instalar su primer asentamiento sobre la península antártica gracias a la colaboración argentina (“Gran Muralla”, 1985), China profundizó su interés dentro del continente blanco en 1989 con la base ZhongShan. Pero desde la llegada al poder del presidente Xi Jinping, la potencia de oriente emprendió un rápido despliegue con la instalación de las bases KunLun (2009) y TaiShan (2014), ubicadas en la región más cercana al polo sur.

Esta posición es indispensable para garantizar el funcionamiento del sistema de navegación BeiDou, análogo al occidental GPS, que habilita al funcionamiento autónomo de la tecnología satelital para China y sus países asociados. Además de estos motivos estructurales, la expansión sobre el continente austral tiene objetivos comerciales estratégicos, vinculados a la creación de rutas marítimas alternativas para la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), que utilizaría a las corrientes circumpolares de la Antártida como una plataforma de acceso para los océanos Índico y Atlántico.

Fuente: Agenda Malvinas