China planea lanzar más de 200 naves espaciales en 2023
Foto: Reuters
China publicó sus objetivos para 2023 en materia aeroespacial, afirmando que planea lanzar más de 200 naves espaciales en el transcurso del año. Hacemos un repaso de las principales acciones de China para la exploración e investigación del espacio exterior y de sus objetivos geopolíticos de fondo.

La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) anunció que planea lanzar más de 200 naves espaciales en 2023, 60 de las cuales incluyen misiones tripuladas.

El anuncio se produce en el marco de la aceleración de la carrera espacial china, que el gobierno ha definido como prioritaria en su política de desarrollo tecnológico.

El informe de la CASC señaló que durante el año se llevarán adelante los lanzamientos de la nave de carga Tianzhou 6, las misiones de vuelo Shenzhou XVI y Shenzhou XVII, con el objetivo de mejorar la capacidad de China de ingresar, utilizar y explorar el espacio exterior.

¿Qué pasó con el “cohete chino”? Tensiones geopolíticas, multipolaridad espacial, infodemia y sinofobia

A su vez, también se lanzarán tres satélites de respaldo del Sistema de Navegación por Satélite BeiDou 3 y se construirá un sistema satelital comercial de detección remota de nueva generación.

El organismo espacial se comprometió a publicar información sobre las capacidades excedentes de transporte de cohetes, así como también a brindar oportunidades de lanzamiento a usuarios comerciales y empresas privadas.

Por otra parte, la corporación aeroespacial anunció que impulsará de manera integral la cuarta fase de exploración lunar y planetaria, y desarrollará la sonda lunar Chang’e 7, la sonda de Marte Tianwen 2, así como el satélite de detección de microondas en órbita estacionaria.

La apuesta de China por el espacio exterior

En los últimos años, China ha acelerado la carrera espacial, obteniendo grandes resultados. La investigación y el desarrollo tecnológico sobre espacio exterior ha adquirido gran protagonismo dentro de los objetivos de desarrollo de China, y el país ha destinado una enorme cantidad de recursos en diversos proyectos estratégicos.

En este sentido, en los últimos años la República Popular ha hecho varios alunizajes, motorizando proyectos de investigación en el satélite terrestre. Por ejemplo, el alunizaje de la nave Chang´e-5 en la cara oculta de la Luna (se trató de la primera misión que tomó muestras del suelo lunar en los últimos 40 años), la plantación y germinación exitosa de arroz, algodón y otras semillas en la Luna y la proyección de la construcción de una Estación Lunar Científica Internacional en conjunto con Rusia.

En febrero de 2022, China publicó en línea la información sobre el cuarto lote de muestras lunares traídas a la Tierra por su misión Chang’e-5. Cómo resultado de las muestras obtenidas, científicos chinos detectaron la evidencia de agua en la Luna.

A su vez, China publicó en enero de 2022 el Libro Blanco “Programa espacial de China: una perspectiva para 2021”, donde se señala que China explorará las regiones polares de la luna y está considerando un alunizaje tripulado en los próximos cinco años.

Por otra parte, en julio de 2020, China envío en misión de exploración a Marte la sonda “Tianwen-1”, con el objetivo de explorar la superficie marciana y determinar la existencia de vida (actual o pasada) y el grado de habitabilidad del planeta, así como también examinar su geología, la composición de su superficie y su estructura interna.

A su vez, a principios del año pasado, China lanzó el cohete Gran Marcha-8, el cual colocó 22 satélites en el espacio estableciendo un récord nacional de la mayor cantidad de artefactos transportados por un solo vehículo. Estos satélites se utilizarán principalmente para servicios comerciales de teledetección, monitoreo del medio ambiente marino, prevención de incendios forestales y mitigación de desastres. Diseñado y construido por la Academia de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento de China, una subsidiaria de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, el cohete llena un vacío en la capacidad de lanzamiento de China a la órbita sincrónica solar y satisface las necesidades de más del 80 por ciento de misiones de lanzamiento para naves espaciales de órbita media y baja.

Como parte de su política espacial, China también impulsó el sistema de geoposicionamiento BeiDou, el cual se realiza cumpliendo los estándares de las organizaciones internacionales y permite evadir los geoposicionadores estadounidenses (GPS) y europeos (Galileo).

Gran parte de las actividades espaciales de China son monitoreadas desde la Estación del Espacio Lejano, ubicada en las cercanías de la localidad de Bajada del Agrio (en la provincia de Neuquén), inaugurada en 2017. La Base depende directamente de la Agencia Nacional China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC), con el objetivo de mejorar la observación del espacio lejano.

Todos estas acciones se enmarcan una agudización de las disputas geopolíticas, en el marco de una tendencial transición hacia la multipolaridad, donde China tiene cada vez mayor presencia y protagonismo. En este marco, China podría avanzar en la construcción de un sistema de relaciones en materia espacial que incorpore el espíritu de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, es decir, abierto, cooperativo y multilateral.