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sábado, abril 20, 2024

China podría demandar a la Argentina por 30.000 millones de dólares

Las relaciones bilaterales se tambalean ante el incumplimiento del contrato de las represas en Santa Cruz y la retirada de la inversión china.

En un giro preocupante para la diplomacia argentina, el país se encuentra inmerso en una crisis diplomática con China, su segundo socio comercial más importante. El motivo esta vez se refiere a la paralización de las obras de las represas en Santa Cruz y la posibilidad latente de enfrentar una demanda millonaria por parte de la potencia asiática.

El conflicto, que ha escalado rápidamente en las últimas semanas, tiene sus raíces en la decisión del gobierno liderado por Javier Milei de desafiar a China con una retórica hostil y coqueteos con Taiwán, acciones que han puesto en peligro años de inversión y cooperación bilateral.

Las represas de Santa Cruz, un proyecto de vital importancia para la inversión china en Argentina, han sido el epicentro de esta crisis. Iniciadas durante el mandato de Cristina Kirchner y retomadas bajo la gestión de Alberto Fernández, estas obras fueron abruptamente interrumpidas tras la retirada de la firma china Gezhouba, encargada de su construcción.

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La retirada de Gezhouba ha dejado en suspenso la continuación de las obras y ha resultado en el despido de 1.800 trabajadores. Esto representa un duro golpe para la economía tanto a nivel local como nacional. Sin embargo, lo más preocupante es la posibilidad de que China emprenda acciones legales contra Argentina por el incumplimiento del contrato de las represas, lo que podría resultar en una demanda por más de USD 30.000 millones.

Esta situación coloca a Argentina en una posición delicada, mostrando la vulnerabilidad del país frente a las decisiones geopolíticas y económicas internacionales. La dependencia de la inversión china y los préstamos asociados pone de manifiesto los riesgos inherentes a la falta de estabilidad en las relaciones bilaterales.

Además, la escalada de tensiones podría tener repercusiones en otros aspectos de la relación entre ambos países, como el comercio de productos agrícolas. Argentina, uno de los principales proveedores de soja y carne para China, podría ver comprometida su posición en el mercado internacional si las tensiones continúan aumentando.

En este contexto, urge una pronta resolución del conflicto para evitar un deterioro aún mayor en las relaciones entre Argentina y China, así como para proteger la estabilidad económica del país. La capacidad de diálogo y negociación será fundamental para encontrar una solución que satisfaga a ambas partes y restaure la confianza en la relación bilateral.

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Abogada. Especialista en Estudios en China Contemporánea.

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