China publica un nuevo Libro Blanco sobre el cambio climático
Foto: Baijitan Nature Reserve. Imagen de la reforestación del desierto de Mu Us.
En ocasión de la celebración de Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 26) en Glasgow este miércoles el consejo de estado publicó el documento “Respondiendo al cambio climático: las políticas y las acciones de China”.

El documento de estado se enmarca en una coyuntura en la que el país se ve a amenazado por una crisis energética que ha generado apagones en las ciudades, el aumento de tarifas y el cese parcial del funcionamiento de algunas industrias. Estos hechos ponen en cuestión las dificultades de la principal potencia manufacturera del mundo de conciliar los objetivos del cuidado ambiental con el patrón de desarrollo productivo impulsado en las últimas décadas.

El texto de 35 páginas busca ser una respuesta a las de las consecuencias del cambio climático en el mundo y al papel que pretende jugar China ante este desafío global. Particularmente, es relevante por la reafirmación del compromiso del país asiático de alcanzar el pico de emisiones de carbono para el año 2030 y de lograr una huella de carbono neutral para el año 2060. Yang Fuqiang, del Instituto de investigación sobre energía de la Universidad de Beijing, señaló al Global Times que: “Estos detalles son nuevos y muestran que China trata al Acuerdo de París seriamente”.

Foto: Español.news

La orientación política del gobierno ante la COP 26 se concentra en no fijar nuevo objetivos sino cumplir los que ya están fijados según revelan funcionarios al   Global Times. El vice ministro de Ecología y ambiente, Ye Min, afirmó que China se mantendrá firme en las negociaciones para que se cumpla lo establecido en el Acuerdo de París y que se logre el apoyo a los países en vías de desarrollo con financiamiento y tecnología para lograr los objetivos allí fijados. Con este mensaje el día miércoles el presidente Xi Jinping también se comunicó con el presidente francés Emmanuel Macrón.

El nuevo libro blanco ya se puede descargar en inglés y cuenta con cuatro capítulos sobre las nuevas respuestas de China al cambio climático, los logros significativos del país durante las últimas décadas y el planteo de una estrategia global que permita una gobernanza justa y racional clima. En sus primeros párrafos se resalta la responsabilidad de China ante el cambio climático global y se resalta la decisión del XVIII Congreso del Partido Comunista de China en 2012 de comenzar a construir una eco-civilización que permita alcanzar una “nueva filosofía del desarrollo”.

Entre los objetivos que se resaltan en el documento se destaca que para 2030 se intentará lograr reducir el uso de carbón en un 65% (respecto a 2005), incrementar el uso de energías no fósiles hasta el 25% del total, incrementar el volumen boscoso hasta 6 mil millones de metros cúbicos (desde 2005) y alcanzar el total de 1.2 mil millones de kW en la capacidad instalada de energía solar y eólica. También se destacan el esfuerzo por lograr un mayor control para evitar la contaminación y garantizar un uso más eficiente del sistema energético empezando por las instituciones públicas.

Entre uno de los datos relevantes sobre los logros de China se señala la disminución del uso del carbón en el consumo de energía durante la última década tal como se muestra en el siguiente gráfico.

Cuadro del Libro Blanco “Respondiendo al cambio climático: las políticas y las acciones de China”

En el nuevo Libro Blanco se destaca que parte de la reducción emisiones de carbono se vinculara a que China ya no tiene la presión de reducir la pobreza extrema tal como la tenía en las décadas pasadas. También se destaca que en los próximos años se comenzaran a reflejar en los datos las importantes inversiones realizadas en energías limpias, el mejoramiento de la estructura industrial y  la concientización de la población para mejorar los estilos de vida.

Entre los principales asuntos analizados en el documento oficial se señala la importancia de obtener una relación virtuosa entre los países para lograr un sistema de gobernanza justo y racional sobre el clima. En el Libro Blanco se deja en claro que se trata de principios comunes que deben seguir los países pero de responsabilidades diferenciadas que recaen predominantemente sobre los países que tienen mayor responsabilidad histórica con el cambio climático global. Según la propuesta del gobierno chino cada país debería acomodarse al rol global que le toca y los países desarrollados deben comenzar con el ejemplo.

China destaca la importancia de cumplir los acuerdos, de continuar comprometiéndose con la cooperación Sur-Sur que colabore con los países en vías de desarrollo y en la importancia del financiamiento y la asistencia técnica. “China ofrece su acercamiento a la gobernanza climática global a través de la construcción de una ruta de la seda verde” señala el texto.

El nuevo documento es una reafirmación de las políticas ambientales que China viene llevando en los últimos años y tiene el objetivo de mostrarle al mundo lo que viene proponiendo y haciendo. La COP 26 pone a la agenda climática en el centro de los debates globales y el gobierno chino busca ser protagonista en el asunto.