China se consolida como el mayor centro industrial del mundo
Foto: Bloomberg
Por onceavo año consecutivo China se posiciona como el mayor centro manufacturero del mundo. A su vez, China basa su producción en el desarrollo de tecnología de punta y aquellas vinculadas a la cuarta revolución industrial.

El Ministerio de Industria y Tecnología Informática de China informó que el gigante asiático mantuvo su posición como el mayor centro manufacturero del mundo por onceavo año consecutivo, representando casi un 30% de la producción manufacturera global.

Según señaló el organismo, en los últimos cinco años el valor agregado de la producción industrial de China se ha incrementado de 3.63 a 4.84 billones de dólares. Durante este mismo período, que coincide con el del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), la tasa media de crecimiento del sector manufacturero de alta tecnología del país alcanzó un 10,4%, lo que representa un aumento de 4,9% en comparación con la producción industrial general.

Una de las industrias que ha registrado avances notables ha sido la de transmisión de información y software, cuyo valor agregado aumentó de 28 mil millones a 59 mil millones de dólares, lo que significa un aumento de su participación en el producto interno bruto del 2,5 al 3,7 por ciento. En términos del desarrollo de 5G, para finales de 2020 China había construido un total de 718.000 estaciones base 5G, mientras el número de las terminales móviles conectadas a la red superó los 200 millones. Un dato importante es que el 96% de los hogares chinos cuenta con banda ancha fija.

Estos datos refuerzan algunas de las tendencias estructurales del sistema mundial contemporáneo. En primer lugar, la República Popular China se consolida como el motor industrial del mundo, muy por encima de otras potencias como Estados Unidos, Alemania o Japón. Según un gráfico elaborado en 2020 por el portal HowMuch con datos de Naciones Unidas, el Asia Pacífico representa el 52% de la producción manufacturera global, mientras que Europa es el 22% y Norteamérica el 18%. En términos de países, China encabeza el listado con el 30% de la producción industrial, muy por encima de Estados Unidos (16%), Japón (7%), Alemania (5,7%) o Corea del Sur (3,2%).

En segundo lugar, estos datos nos muestran que la pandemia de Covid-19, que ha tenido efectos devastadores para las economías centrales, ha reafirmado la tendencia hacía un mayor dinamismo económico en China y el Asia Pacífico. Por tanto, que China sea el centro de acumulación más importante del sistema internacional actual no es un hecho coyuntural, sino que refleja una tendencia estructural del orden mundial: un acelerado proceso de financiarización en los Estados Unidos, cuya economía se encuentra inflada por una burbuja especulativa de un tamaño varias veces mayor a la de 2008, y una preponderancia de la economía real en China.

En tercer lugar, estos datos nos indican que la producción manufacturera China no es sólo impresionante en términos cuantitativos, sino que la misma está especializada cualitativamente en áreas de vanguardia global: tecnología de punta, software, inteligencia artificial, robótica, nanotecnología y microchips. En 2020, las empresas chinas alcanzaron el 34% de las patentes de 5G y, además, siete de las diez mayoras fabricantes de smartphones son chinas.

A su vez, según la Oficina Nacional de Estadística de la República Popular China, el  valor agregado de la fabricación de equipos y fabricación de alta tecnología creció un 5,9% y un 4,7% interanual. En cuanto a la producción de bienes finales, en los primeros tres trimestres de 2020 la producción de camiones aumentó el 23,4% , de excavadoras y palas el 20%, de robots industriales el 18,2% y de circuitos integrados el 14,7%.

Es decir, China no solo es asiento de la mayor parte de la producción industrial del mundo, sino que además esta a la cabeza de la cuarta revolución industrial.