Concluyen las “Dos Sesiones” con importantes definiciones sobre la estrategia de China para la nueva era
Foto: Xinhua
El jueves 11 de marzo concluyeron las deliberaciones de los máximos órganos legislativos y consultivos de la República Popular China: la Asamblea Nacional del Pueblo y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. En esta nota, te contamos los 6 puntos más importantes que se debatieron en estos espacios.

El jueves 11 de marzo concluyeron las deliberaciones de los máximos órganos legislativos y consultivos de la República Popular China: la Asamblea Nacional del Pueblo y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Estos dos órganos se reúnen anualmente en forma simultanea a comienzos de cada año, y es por eso que se las suele llamar “Dos Sesiones”.

La Asamblea Nacional del Pueblo (ANP) reúne a alrededor de 3.000 representantes del pueblo chino, los cuales son electos cada cinco años por asambleas provinciales, asambleas de regiones autónomas y municipios directamente subordinados al gobierno central, asambleas de las regiones administrativas especiales y de las fuerzas armadas, a fin de garantizar una adecuada representación de todas las minorías nacionales. La ANP tiene, según la constitución, la potestad de “elegir, decidir y destituir a los integrantes o dirigentes de los órganos supremos del Estado”, el “poder de decisión en los asuntos importantes del Estado” y el “poder de supervisión sobre los otros órganos supremos del Estado”, por lo que se la considera es el máximo órgano legislativo de la República Popular China.

Sesión de la Asamblea Nacional del Pueblo (2021). Fuente: Xinhua.

La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), a su vez, es un órgano deliberativo del Estado y tiene la función de asesorar al gobierno sobre aspectos económicos, políticos y sociales del país. Esta compuesto por el Partido Comunista de China, así como también por otros partidos políticos como la Sociedad Jiusan, la Liga Democrática de China, la Asociación Nacional de Construcción Democrática de China, el Partido Democrático de Campesinos y Trabajadores de China, el Comité Revolucionario del Kuomintang de China, el Partido Zhi Gong de China, la Liga Democrática de Autogobierno de Taiwán y de personalidades destacadas de la ciencia, la cultura, el deporte, empresarios, etc.

Los debates de las Dos Sesiones de 2021 estuvieron fuertemente atravesados por tres acontecimientos internos y externos de gran magnitud, que condicionan y ordenan los debates actuales del gobierno chino: en el plano externo, los efectos todavía significativos de la pandemia de Covid-19 en la economía global; y, en el plano interno, las acciones y objetivos de cara al centenario de la fundación del Partido Comunista Chino y la reciente aprobación del decimocuarto Plan Quinquenal 2021-2025. Estos tres hechos atravesaron los debates y las propuestas de cara al futuro próximo de China.

Los desafíos internos de la República Popular China según las Dos Sesiones

En el plano interno, podemos mencionar seis grandes desafíos planteados por la ANP y el CCPC:

  1. Recuperar la senda de crecimiento post-Covid-19. El primer ministro de China, Li Keqiang, señaló que el gobierno se planteó una meta de crecimiento de “más del 6%” para 2021. Esta meta puede resultar conservadora, teniendo en cuenta los pronósticos recientes del FMI o del Banco Mundial que indicaban que China crecería cerca del 9% este año. Sin embargo, el propio Li Keqiang afirmó el sistema internacional todavía se encuentra atravesando los efectos económicos de la pandemia de Covid-19, por lo que el país debe “consolidar los fundamentos de la recuperación económica y perseguir un desarrollo de alta calidad”. La meta de crecimiento de “más del 6%” indica que China está proyectándose como motor de la economía global, reactivando su aparato industrial y apuntalando el consumo interno y, a su vez, que el gigante asiático también podría funcionar de “salvavidas” frente a los efectos posibles de un rebrote de contagios en los países del sur global.
  2. La llamada “Nueva filosofía del desarrollo”. El concepto de “nueva filosofía del desarrollo” fue introducido por el actual presidente chino Xi Jinping en 2015, pero ha ganado relevancia a partir del nuevo Plan Quinquenal 2021-2025 y ha estado fuertemente presente en las Dos Sesiones de 2021. Consiste en la implementación de un “nuevo concepto de desarrollo”, cuyos pilares son la innovación, coordinación, desarrollo verde, apertura y participación”, y se ajusta a las condiciones nacionales de China y a los requisitos de la época.

La “nueva filosofía del desarrollo” se vincula con la llamada “circulación dual”, que se propone armonizar la apertura externa con el crecimiento interno, tendiendo en cuenta dos objetivos estratégicos del gobierno chino: terminar con la pobreza extrema (algo que China ya consiguió) y construir un país moderadamente próspero. En este marco, durante su discurso en las Dos Sesiones, Xi Jinping llamó a “lograr un desarrollo de alta calidad y mejorar el bienestar de la población”.

  1. Apuntalar la política medioambiental. En septiembre de 2020, durante una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Xi Jinping anunció que su país alcanzaría la neutralidad de carbono para 2060, y señaló también el compromiso de China de alcanzar el máximo de emisiones de carbono para “antes de 2030”. En este marco, el debate sobre crecimiento sustentable estuvo fuertemente presente en las Dos Sesiones, y el presidente Xi exhortó a los gobiernos locales a “alcanzar un equilibrio entre el desarrollo de la industria y la protección del medio ambiente”. Esto conllevará una fuerte apuesta a la innovación tecnológica y a la consolidación de las industrias verdes.

    Asambleistas escuchando las conclusiones presentadas por el Primer Ministro Li Keqiang. Fuente: Xinhua.

  2. Especial atención a la estabilidad interna y a reforzar el control de regiones estratégicas. Frente a la creciente inestabilidad en el plano internacional, y las constantes denuncias de los gobiernos británicos y estadounidenses, el gobierno está prestando especial atención a las zonas potencialmente conflictivas en el interior del país, como el caso del Tibet o Xinjiang. Pero la decisión más importante tomada durante las Dos Sesiones fue la de modificar el régimen electoral en Hong Kong, con el objetivo de limitar al máximo la influencia británica que aun existe en la isla, “salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo y ayudar a mantener la prosperidad y la estabilidad a largo plazo de Hong Kong”.
  3. Por otro lado, en las Dos Sesiones hubo una fuerte reivindicación del Partido Comunista de China y del Estado en la planificación económica. A su vez, se realizó una defensa del socialismo con características chinas como vía para construir el sueño del rejuvenecimiento nacional. Recordemos que este año se cumplen 100 años de la fundación del Partido Comunista de China y el 2021 estará fuertemente atravesado por este acontecimiento, más aún cuando el nuevo presidente estadounidense Joe Biden anunció que la defensa de la democracia y de los derechos humanos serán los ejes principales de su política internacional.
  1. En este marco, tanto los derechos humanos como la democracia fueron dos ejes que tuvieron una fuerte presencia en los discursos de Xi Jinping durante las Dos Sesiones.

En relación a la democracia, Xi Jinping afirmó que el gobierno chino defendía la “democracia popular”, y que “sin democracia no habría socialismo, ni modernización socialista, ni rejuvenecimiento nacional”. Por otro lado, en lo que pareció ser un tiro por elevación a la democracia representativa defendida por Biden, Xi afirmó que “debemos adherirnos al principio de que todo el poder del país pertenece al pueblo” y que “hay diversas formas de materializar la democracia, así que no debemos limitarnos a un modelo rígido en particular”.

Asamblea Nacional del Pueblo. Fuente: Xinhua.

En tanto, sobre los derechos humanos Xi afirmó que para China “el derecho humano fundamental es que las personas puedan llevar una vida feliz” y que China pone “al pueblo en primer lugar durante su desarrollo”. A su vez, el presidente chino defendió un principio de derechos humanos basado en la “combinación del principio de universalidad de los derechos humanos” y las “condiciones reales de la nación”, al tiempo que insistió en que “los derechos a la subsistencia y al desarrollo son los derechos humanos básicos primarios”. Esta frase pareció marcar un distanciamiento con la concepción liberal occidental de los derechos humanos, que retoman la tradición de la Revolución Francesa y le otorgan a la libertad individual y a la igualdad jurídica el status de derechos humanos primarios.

Por otro lado, Xi Jinping señaló tajantemente que “el pueblo chino no aceptará un instructor de derechos humanos y se opondrá a los dobles estándares”.