Crece la demanda china por la carne vacuna y Argentina consolida su posición exportadora
Foto: Agro del Tuyú
Ante las previsiones de aumento de consumo per cápita de carne vacuna por parte del gigante asiático, Argentina debe articular políticas sectoriales para poder insertarse en el mercado chino.

A pesar de que el mayor consumo de carnes en China se da en cerdos y aves (55% y 29% respectivamente según estimaciones), el consumo de otras carnes como la bovina y la ovina ha ido cobrando relevancia. Se estima que estas dos últimas  representan un 16% sobre el total de consumo de carnes del país.

En la última década, la demanda de China por proteínas cárnicas ha ido en incremento de la mano con el crecimiento demográfico y el mayor ingreso per cápita del país, que a su vez ha modificado y refinado el paladar de los consumidores. Argentina, por las favorables condiciones para la producción de carne vacuna, ha podido aprovechar esta situación a partir del acuerdo firmado en 2017. En aquel acuerdo se abrió las puertas a los envíos de cortes bovinos enfriados y con hueso (anteriormente los envíos estaban limitados a cortes congelados y desosados).

Desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) se afirma que, a pesar del contexto global de pandemia, las exportaciones de carne vacuna hacia China no han cesado y, por el contrario, el sector ha podido mantener su actividad. Cabe destacar que el gigante asiático ha concentrado aproximadamente el 30% de las importaciones cárnicas mundiales durante la primera mitad del 2020.

Sin embargo, este hecho no es casual, puesto que China viene padeciendo una caída en la producción de carne de cerdo desde 2018 como consecuencia de la peste porcina africana, lo cual obligó al país a aumentar las compras de carnes. Por otra parte, la pandemia hizo a la carne vacuna argentina más dependiente del mercado chino, debido que la demanda europea de cortes vacunos de calidad cayó a la par del turismo y la actividad hotelera. Por esa razón el mercado chino se tornó fundamental para las colocaciones de carne vacuna argentina en el mercado internacional.

De esta manera, los envíos de carne vacuna argentina hacia China, en 2019, representaron un  50% de las casi 845.000 toneladas totales exportadas en dicho año. Esta proporción se ha elevado casi 80% durante el primer semestre de 2020, lo que ha generado buenas expectativas al sector.

Pese a que la voraz demanda china ha abierto una senda de crecimiento para la producción y exportación de carne vacuna argentina, el sector también enfrenta desafíos. En primer lugar, la competencia cada vez es más fuerte, en un mercado al que todos quieren vender. En este sentido, cabe destacar que Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos son abastecedores consolidados en un segmento de alta calidad, mientras Brasil, Argentina y Uruguay compiten en un segmento de cortes de menor calidad. En segundo lugar, en este contexto los controles fitosanitarios representan una barrera cada vez más difícil de atravesar. Existe una preocupación por la calidad e higiene de la carne, y se precisan ciertas exigencias en torno al proceso de elaboración, envasado y el mantenimiento de la cadena de frío de los productos a la hora de efectuar una exportación. Y, por último, dado que se prevé que el consumo de carne vacuna per cápita en China pase de 4 kilos por año (hoy) a 8 kilos en 2027, esto implica que el sector debe estar preparado para un fuerte crecimiento de la demanda, readecuando los procesos productivos y adaptándolos a las necesidades y exigencias del mercado chino.