Estados Unidos llevó a Taiwán la delegación más importante desde 1979
El gobierno estadounidense llevó a la isla una delegación encabezada por el Secretario de Salud. Dicha visita acrecienta aun más la tensión de su relación con China.

El secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, realizó en Taiwán una gira que duró 3 días. Se trata de la delegación de más alto nivel en pisar el suelo de la isla por parte de Estados Unidos, luego de que decidiera romper relaciones diplomáticas en 1979, año en el que dejó de reconocer las pretensiones de soberanía del territorio, aceptando así la pertenencia del mismo a la República Popular China.

Alex Azar mantuvo encuentros tanto con la líder de Taiwán, Tsai Ing-Wen, así como también con el ministro de Exteriores, Jaushieh Josep Wu.

Dicha visita se enmarca en un contexto en el cual la relación entre Estados Unidos y China viene deteriorándose notoriamente, llegando a escalar al punto de hostilidad más alto entre ambos países desde que restablecieron sus relaciones diplomáticas con la visita de Nixon a China en el año 1972 .

Esta visita no fue bien vista por Pekín que la consideró como una provocación, generando un gran malestar. Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, sostuvo que “La cuestión de Taiwán es la más importante y la más sensible dentro de las relaciones entre China y Estados Unidos. El principio de una sola China es la base política de los lazos entre ambos países. Ungimos a Estados Unidos a que se acoja a dicho principio. A que cese cualquier forma de contacto oficial con Taiwán. A que aborde de manera apropiada los asuntos relacionados con Taiwán. Y a que evite enviar cualquier mensaje equivocado a las fuerzas independentistas”.

China considera a Taiwán como un territorio rebelde que debe volver a su soberanía, si bien la misma funciona de manera autónoma desde 1949. En los últimos años se han incrementado los movimientos y reclamos independentistas en Taiwán, apoyados así mismo por la administración de Tsai Ing-Wen.

Sin embargo, buscando eliminar cualquier tipo de vinculación de dicha visita con los últimos gestos hostiles que viene desplegando el gobierno de Estados Unidos hacia China, como la denuncia de violación de libertades y derechos fundamentales en Honk Kong, las sanciones a redes sociales chinas como TikTok, y el cierre del consulado chino en Houston, Mike Pompeo sostuvo que dicha visita estaba relacionada únicamente con cuestiones de índole sanitarias.

El secretario de Estado de EE.UU manifestó que “La visita de Azar tiene como objetivo aprender del éxito taiwanés en la prevención de la pandemia”.

Taiwán es una de las regiones que menos se vio afectada por la pandemia. Al día de hoy apenas llega a registrar un total de 500 infectados, y sólo 7 víctimas fatales por el virus.
Jaushieh Josep Wu por su parte, sostuvo que “China sigue presionando a Taiwán para que aceptemos sus condiciones políticas, unas condiciones que harían de Taiwán el próximo Honk Kong. Sin embargo, tenemos la suerte de tener buenos amigos como Estados Unidos”

Donald Trump ya venía mostrando algunos gestos de apoyo a la isla, como por ejemplo el aumento de la venta de armas. En el 2017 la venta de armas fue por un total de 1.400 millones de dólares. En el 2019 esa cifra escaló hasta los 2.200 millones de dólares.

Respecto a los reclamos e intentos independentista por parte de Taiwán, Wang Wenbin recordó que “el principio de “Una sola China” está reconocido por la comunidad internacional. Y que cualquier intento de negar o desafiar dicho principio está condenado al fracaso”.

El principio de “Una sola China” consiste en el reconocimiento de que existe un único territorio llamado China y que su representante es el gobierno de Pekín. Por lo tanto es con Pekín con quien los países del mundo deben establecer sus relaciones diplomáticas y no con Taiwán, ya que es considerado como un territorio perteneciente a China.