Fuerte crecimiento de la inversión china en la infraestructura de América Latina en 2020
Foto: Argentear
Pese a la crisis económica internacional provocada por la pandemia, la inversión de China en proyectos de infraestructura en América Latina creció casi un 40% respecto de 2019. Un 70% de las empresas que participan son estatales. El rubro privilegiado es el transporte.

La Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, dirigida por Enrique Dussel Peters, publicó una nueva edición del Monitor de la Infraestructura china en América Latina y el Caribe, en el cual se realiza una caracterización detallada de los proyectos de infraestructura acordados y realizados por China en la región en 2020. El documento resulta de gran importancia, ya que es uno de los pocos informes sistematizados sobre la actualidad de los proyectos de infraestructura realizados por China en América Latina y el Caribe, además de que nos permite realizar una primera lectura sobre la inversión china en infraestructura en la región en contextos de pandemia de Covid-19.

El primer dato a resaltar es que, pese a la crisis económica internacional provocada por la pandemia, la inversión de China en proyectos de infraestructura creció casi un 40% respecto de 2019, ubicándose en torno a los 17.782 millones de dólares (Gráfico n°1). A su vez, también es importante resaltar que estos proyectos de infraestructura significaron la creación de 210.180 nuevos puestos de trabajo, duplicando los números de 2019 y marcando un récord en este indicador (Gráfico n°2).

En segundo lugar, a pesar de una pequeña merma en relación a 2019, el año 2020 mostró el sostenimiento de una tendencia sostenida al aumento de la cantidad de proyectos de infraestructura acordados en la región (Gráfico n°3). Si en 2019 se acordaron 29 proyectos de infraestructura (marcando un récord absoluto en comparación con años anteriores), en 2020, si bien el número decayó, se acordaron 24 proyectos de infraestructura.

En este marco, vemos que, a pesar los efectos económicos que tuvo la pandemia de Covid-19 en nuestra región, China continuó con su política de desarrollo de proyectos de infraestructura en la región. Además, pese a que se acordaron menos proyectos que en 2019, los proyectos de 2020 conllevaron mayor cantidad de capital y mayor cantidad de mano de obra.

Otro dato interesante a destacar es que, en 2020, la mayor parte de los proyectos de infraestructura se corresponden al área de “Transporte”, a diferencia de los otros años donde la mayor proporción correspondía al sector de “Energía” (Gráfico n°4). En este sentido, en 2020 se destacaron las inversiones chinas en materia ferroviaria, autos eléctricos, metros, puentes y rutas.

Un 75% de los proyectos de infraestructura acordados fueron entre China y países de Sudamérica. De esta manera, encontramos seis proyectos en Argentina, seis en Brasil, cuatro en Chile, dos en Colombia y uno en Uruguay. Además, encontramos cinco proyectos a desarrollarse en México y uno en Barbados. Si tenemos en cuenta que Argentina, Brasil, Colombia y México no han firmado el Memorándum de Adhesión a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), podemos observar que el 80% de los proyectos de infraestructura realizados por China en la región están por fuera de la IFR.

Finalmente, la información proporcionada por el Monitor de la Infraestructura china en América Latina y el Caribe nos permite observar que solo 9 empresas concentran el total de proyectos de infraestructura acordados en 2020, de las cuales 6 tienen sede en Beijing, 1 en Shenzhen, 1 en Shanghai y 1 en Henan. Del total de empresas, 6 son estatales (China Communications Construction Company -CCCC-; China National Machinery Industry Corporation -Sinomach-; China Railway Construction Corporation -CRCC-; China Railway Engineering Corporation -CRECG-; CRRC Group Corporation -CRRC-; y Power Construction Corporation of China -Powerchina-) y 3 son privadas (Zhengzhou Yutong Group Co., Ltd.; BYD Company Limited -BYD-; y Envision Energy). Las empresas estatales están a cargo del 70% de los proyectos, mientras que las privadas se reparten el 30% restante.