La cuestión Pelosi: crónica de un “momento caliente” en la relación China-EE.UU.
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Una visita fuera de agenda de la funcionaria norteamericana Pelosi amenaza con disparar la tensión entre las dos principales potencias mundiales.

“Quienes juegan con fuego, se quemarán”, advirtió el Presidente Xi Jinping a su par norteamericano Joe Biden durante una reciente comunicación telefónica, celebrada entre ambos mandatarios para abordar la escalada de tensión, generada por el arribo de Nancy Pelosi a la isla de Taiwán. La raíz del conflicto se encuentra en el impacto simbólico y diplomático que la visita de la Presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos podría significar para la desestabilización política del pacífico occidental, respaldando al gobierno de la isla en su ambición por conseguir reconocimiento internacional hacia su independencia.

La posición de la potencia asiática en esta cuestión fue presentada de manera oficial en nuestro país por la embajada de China en Argentina, explicando que la llegada de Pelosi traería aparejada una “respuesta contundente” por parte de sus fuerzas armadas, ya que implicaría un cambio en la política norteamericana respecto a la integridad territorial de China.

Por su parte, la administración de Joe Biden mostró un frente dividido al expresarse con ambigüedad sobre el asunto; aunque contrario a la misión, el mandatario fue señalado como uno de los responsables de sembrar la incertidumbre al responder que esta visita es parte de las potestades autónomas que tiene el congreso de su país.

La polémica comenzó a mediados de julio, cuando se filtraron rumores acerca de una posible llegada de la funcionaria estadounidense a Taiwán, en el marco de una gira internacional que no incluía a la isla dentro de su itinerario. Estas versiones no fueron negadas por el gobierno norteamericano, convirtiendo al asunto en un núcleo de condensación para la tensión existente entre ambas naciones. Desde el entorno de Pelosi el viaje fue confirmado súbitamente para la noche del martes, lo que se correspondería con el movimiento de fuerzas navales en dirección al pacífico occidental.

La Presidenta de la Cámara de Representantes, tercera en jerarquía dentro del gobierno de Estados Unidos, marcaría un hito al convertirse en la visita más importante de ese país sobre tierras taiwanesas en los últimos 25 años. Este evento significaría a su vez la consolidación del incremento en el intercambio político entre la administración Biden y el gobierno de Taiwán, con la finalidad de señalar a China como una amenaza global contra la democracia.

Sin embargo, cabe destacar que la posición actual de Estados Unidos respecto a Taiwán suscribe al reconocimiento de “una sola China”, en adhesión a las resoluciones de Naciones Unidas. Por su parte, la República Argentina también funda su relación bilateral sobre el respeto hacia la integridad territorial de China, que a su vez apoya el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.