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domingo, junio 16, 2024

La emisión de bonos por 1 billón de yuanes: entre el crecimiento y la deuda

El Estado chino ha emitido títulos de deuda, o bonos soberanos, hacia el extranjero para financiar sus servicios gubernamentales y estimular fiscalmente su economía, pero sobre todo su déficit presupuestal.

Según el Banco Mundial, la implementación de las reformas de modernización en China durante la etapa política de Deng Xiaoping llevaron a su economía a una mayor tasa de crecimiento económico. Prueba de ello fue 1992 con 14,2%. Los años siguientes se contabilizaron tasas de crecimiento de dos dígitos hasta la gran crisis financiera global de 2008-2009. Desde entonces, diferentes factores de la estructura mundial han desacelerado su economía, dando como resultado un crecimiento económico real de 5,2% entre 2010-2023.

Ante la desaceleración de su crecimiento económico, China ha lanzado propuestas que tienen que ver con una terapia de shock financiero para su economía. ¿En qué consiste? La emisión de deuda pública a través de bonos soberanos especiales. La última ocasión que el Ministerio de Finanzas ocupó la emisión de deuda pública con bonos especiales del Estado fue en septiembre de 2020 con un valor total de 100 mil millones de yuanes, es decir 10 veces menos del valor total que la anunciada en 2024. Esta emisión tuvo como finalidad aliviar las consecuencias que la pandemia por SARS-CoV2 ocasionaría en términos económicos hacia la disminución de la demanda agregada nacional e internacional, pero también en términos del decremento de los precios (deflación) y la baja eficiencia de los estímulos fiscales en el país.

El lunes 13 de mayo de 2024, el Ministerio de Finanzas anunció que emitirá nuevamente bonos soberanos especiales. El 24 de mayo emitirá bonos a 20 años por un valor de 41.465 millones de dólares, por otro lado el 17 de mayo emitirá bonos a 30 años por un valor de 82.930 millones de dólares y el 14 de junio a 50 años por un valor de 13.821 millones de dólares. Es decir un billón de yuanes, 10 veces más que en 2020. En esta ocasión, la emisión de deuda no tiene que ver con un asunto coyuntural de su economía como en la crisis pandémica de coronavirus, sino por diversos factores estructurales, como la guerra comercial y tecnológica con EE.UU. o la burbuja inmobiliaria nacional, que han lacerado las condiciones de su producción interna bruta en los últimos años.

Según el ministro, Li Qiang, la emisión de dichos bonos especiales son fundamentales para estabilizar su economía, promover su modernización e impulsar los planes infraestructurales de su país en torno al desarrollo de alta tecnología de calidad y adquirir ventajas competitividad en el comercio internacional. Siguiendo a Li se mencionó: “respaldar la implementación estratégica nacional y el desarrollo de capacidades de seguridad en sectores económicos clave (…) proyectos relacionados con la innovación tecnológica, el desarrollo integrado urbano-rural, integración regional, seguridad alimentaria y energética y el desarrollo de alta calidad para la población”.

El mejoramiento estructural del mercado financiero chino radica en la apertura del mercado tras su entrada a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001. Sin embargo, tras su desenvolvimiento en el mercado internacional, el costo que ha venido pagando ha sido la constante contienda que realiza con la hegemonía estadounidense provocando que sus exportaciones disminuyeran en los últimos años. Sin embargo, el apoyo que China recibe de las inversiones extranjeras directas podrían financiar su crecimiento económico futuro y mejorar la cadena global de valor que su sector manufacturero logre con entrada de actores internacionales a sus bonos soberanos.

Según la Oficina Nacional de Estadística, China comenzó una recuperación económica en forma de V gracias a las medidas de política económica que se han tomado en los últimos años postpandemia. En el primer trimestre de 2024 su PIB registró una expansión de 1.6 por ciento, es decir 6 décimas porcentuales más que el último trimestre de 2023. Así que su medida financiera haya sido emitir deuda pública tiene que ver con un “empujón” que busca darle a su crecimiento económico con la entrada de más tenedores extranjeros de sus bonos soberanos y apalancar su economía nacional.

Recordemos que toda inversión genera riesgos financieros que deben asumirse por el incremento de las burbujas financieras de activos que en el tiempo podrían generar un sobreendeudamiento para el Estado chino toda vez que su déficit público alcanza el 7.52 por ciento respecto de su PIB. El Estado chino está en el puesto 173, de 192 países, del ranking de déficit respecto del PIB ordenado de menor a mayor. Esto ya había sido previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) pues en abril de 2024 alertaba que la deuda pública china cerraría en el 88.6 por ciento y se prevé que para 2027 pueda alcanzar el 101.8 por ciento. Así, la terapia de shock podría crear una desestabilización económica a largo plazo para el dragón chino.

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Docente de la Universidad Nacional Autónoma de México. Especializado en análisis del Orden mundial, Economía Política Internacional, Macroeconomía y Geopolítica digital.

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