7.9 C
Buenos Aires
30.9 C
Beijing
sábado, mayo 18, 2024

La persona con los mayores valores morales en la antigua China

La palabra  “jūn zǐ”  (君子) se utilizaba ampliamente en las obras escritas durante el periodo histórico perteneciente al denominado “periodo de los reinos combatientes”. El carácter “君” (jūn) está formado por los componentes de boca (口)  para referirse a  la acción de “dar órdenes” (发布命令fā-bù-mìng-lìng) y el componente de gobernanza  (尹) que hace referencia a los “asuntos políticos o de la administración” (治事zhìshì). Es por ello que   “君” (jūn) se puede entender como un carácter cuyo significado hace referencia a aquellos nobles encargados de gobernar y dar órdenes precisas.

Desde el punto de vista del confucianismo (儒家rújiā) a esta palabra también se le puede otorgar un sentido relacionado con los valores morales (道德dàodé) de una persona. En este sentido haría referencia a las personas que dentro de la sociedad han alcanzado el nivel más alto en lo que se refiere a los valores morales, además de haber conseguido el reconocimiento  de la población. A estas personas con elevados valores morales se las denominaba como “jūn zǐ”  (君子), reconociendo su capacidad para administrar la política y gobernar el país.

Por otro lado, en la sociedad de aquel entonces todos consideraban que solo aquellas personas que demostraran valores éticos y morales suficientes podían desempeñar las funciones de  funcionarios (当官dāngguān). De este modo, para verificar si estas personas poseían estos valores, unos encargados especializados indagarían y pondrían a prueba si dentro del ámbito familiar y social estas personas demostraban todos estos  valores éticos y morales, decidiendo finalmente si podían o no desempeñar su labor con gobernantes. En este sentido cabe destacar la figura de Shēn bù hài (申不害), quién pondría en práctica las teorías expuestas por los legalistas o “escuela de la ley” (法家Fǎjiā), otorgando los máximos derechos al gobernante, controlando las acciones de los funcionarios y fortaleciendo al ejército.

En resumen, todos los que tenían el propósito de convertirse en un noble funcionario  deberían primero reducir los intereses individuales y centrarse en los intereses generales, considerando en primer lugar los intereses de la población. Por el contrario, aquellas personas que daban preferencia a su beneficio propio antes que al beneficio de los demás se les denominaban como “pequeñas personas o personas insignificantes”   (小人xiǎorén.)

+ posts

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

LRC EN REDES

MÁS LEÍDAS