Li Qing Zhao: una valiente poetisa en la Dinastía Song
Foto: Chinosity
Un recorrido por la vida de la poeta Li Qing Zhao y las circunstancias históricas y culturales que incidieron en su sensibilizante producción artística.

La excelente poetisa Li Qing Zhao fue una mujer de múltiples talentos, una mujer con la fuerza feminista de este siglo pero en uno profundamente patriarcal, gobernado por la dinastía Song (960-1279).

Nació en 1083 en la provincia de Shandong (Jinan), en el seno de una familia muy culta: su padre era un alto funcionario y su madre una intelectual. Esta familia, a diferencia de la sociedad en la que vivía, tenía una ideología más libre que la impulsó a estudiar y a escribir poesía.

Creció en un entorno donde se destacaba la inspiración lírica, de niña era capaz de recitar más de 100 poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el mahjong, la pintura y la caligrafía. Frecuentaba lugares de encuentro de hombres poetas; si bien, en aquella época las mujeres que participaban eran las cortesanas, las mujeres “respetables” no estaba bien visto que lo hicieran.

En sus obras se destaca, en varias oportunidades, la presencia  del alcohol, como por ejemplo en su poema “Como en sueños”, donde escribió: “Anoche hizo fuerte viento, pero la lluvia fue poco precipitada, y el buen dormir no me aplaca la resaca” (fragmento).

Se casó muy joven con Zhao Mincheng –paleógrafo–, con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la literatura.Tenían una vida feliz y enriquecedora, ambos eran notablemente talentosos. Li estaba muy enamorada de su marido y lo traducía en su poesía.

Como se expone en este fragmento del poema: “A la melodía de Jian Zi Mu Lan Hua” (‘Flor de magnolia’ abreviada): “Preocupada porque a mi marido, le parezca que la flor es más bonita que mi cara, me pongo las flores en la patilla.
Espero que compare la flor y mi cara, una al lado de la otra, y me diga cuál es la más bonita
”.

En el ciclo de “Conferencias de Literatura China clásica” (2021), del profesor Sun Xintang, se expuso la anécdota de que el matrimonio gustaba de comprar muchas obras de arte; así, una vez sucedió que había una obra de arte muy costosa y ellos decidieron alquilar la misma por dos días y disfrutarla en su hogar.

Por otro lado, se contó también en la Conferencia, que la pareja tenía un juego en el cual uno elegía un libro al azar y luego el otro tenía que decir cuál era el contenido del mismo. A su vez, hacían otras actividades lúdicas con la temática.

Años después se  mudaron a la ciudad de Kaifeng llevándose 15 carros completos de pinturas. Más tarde, el marido se debe ausentar y esto la inspiró a muchos poemas. Como ejemplo, el poema “A le melodía de Zhu Hua Yin” (‘Ebriedad en la sombra de flores’):

Ligeras nieblas, densas nubes, tristeza y melancolía todos los días,(…) siento el frío penetrante de la medianoche que todo el cuerpo me rodea. / No me digas que el otoño frío no entristece a la gente (…)”.

Otra anécdota interesante cuenta que el marido se encerró durante tres días para escribir un poema mejor que ella; luego le dio a elegir a 12 amigos entre el suyo y el de su esposa. Finalmente, estos eligieron el de la poeta.

Después, por la caída de los Song del norte (año 1126) y la creación de la Dinastía Jin (del año 1115/1234) hizo que la pareja se instalara en ‘Nankin’, en 1128, perdiendo gran parte de su colección de arte.

En el año 1129, su esposo falleció a los 44 años por problemas de salud. Ella se sumerge en una gran tristeza y se refugia con su hermano en la ciudad de Hangzhou (1132). Sin embargo, logra salvar los borradores de su esposo sobre su obra académica.

Tiempo después, se vuelve a casar, aunque tiene un marido nefasto que sólo quiere sus obras de arte y ella decide solicitar el divorcio. Según la ley de la época si lograba divorciarse pasaría 2 años en la cárcel, más allá de esto ella continuó con su objetivo, sus amigos la ayudaron y solo quedó 9 días en prisión.

Gracias a los grandes cambios que transcurrieron en su vida, le dieron a Li Qing Zhao una gran riqueza temática, una madurez artística muy interesante. Podemos verlo en este fragmento:

Ahora, de nuevo estoy aquí.

Las flores, parecen las de antes

y la luna, es siempre la misma.

Más, ¡qué distinto es lo que siento!

Sus versos sobre la vejez y la muerte son realizados al final de su vida. El conjunto de su obra está cargada de gran melancolía, ya que en esta, la autora ha plasmado cómo se ha ido su juventud y el amor de su vida.