Los EE. UU. pagarán un alto costo por el acoso tecnológico
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¿Cuáles son los verdaderos motivos detrás del feroz ataque del gobierno de los EE. UU. a TikTok?

Artículo extraído del China Daily (16-09-2020), Xinhua

Traducción: Tania Giacomelli

El lunes 14 de septiembre, TikTok anunció que envió una propuesta al Departamento del Tesoro de los EE. UU. sobre el futuro de su operación en el país, y a su vez, la empresa estadounidense Oracle confirmó que será una “socia tecnológica” de la plataforma para compartir videos.

Esta asociación en potencia, forzada por la prohibición con la que la actual administración de los EE. UU. amenaza por las llamadas preocupaciones sobre seguridad nacional, constituye más un matrimonio a punta de pistola que uno por consentimiento mutuo, y se convierte en un testimonio inconfundible de una administración cada vez más egoísta y autoritaria.

En estos días, el pretexto de la seguridad nacional se ha quedado sin argumentos válidos: Cuando quienes toman las decisiones en la Casa Blanca buscan aumentar los aranceles a las importaciones extranjeras, invocan la seguridad nacional; cuando tienen la intención de rechazar inmigrantes o estudiantes internacionales, afirman que la seguridad nacional está en riesgo; y cuando intentan abatir a ByteDance y a otras empresas tecnológicas chinas, otra vez hacen sonar la misma falsa alarma. En todos y cada uno de los casos, parece que nunca se molestan en dar pruebas concluyentes.

En el caso de TikTok, hablar sobre una posible manipulación de datos que afectaría a los EE. UU. es simplemente una cortina de humo, ya que el propio Estados Unidos es conocido como el país que realizó más ataques informáticos del mundo, con un historial infame en ciberespionaje y espionaje de líderes y lideresas de la política de otros países a través de programas como PRISM, Equation Group y ECHELON.

Entonces, ¿cuáles son los verdaderos motivos detrás del feroz ataque del gobierno de los EE. UU. a TikTok?

Una hipótesis importante es la determinación del gobierno por eliminar de manera preventiva a quien considera que representa una amenaza para la predominio tecnológico o económico del país. Históricamente, el gobierno de los EE. UU. ha adoptado una estrategia similar al juego del martillo y el topo para inhibir a los posibles rivales mediante la coerción y la intimidación y ha amenazado a una gran cantidad de líderes de la industria mundial, en la que se incluyen Toshiba de Japón y el conglomerado francés Alstom.

Y en cuanto a TikTok, es evidente que los celos cada vez mayores de los gigantes tecnológicos estadounidenses como Facebook por el enorme éxito de la empresa china en los EE. UU. le han dado al gobierno un pretexto para intervenir.

Si TikTok cae, Facebook sería el mayor ganador en el sector de intercambio de videos cortos, se afirmó en un informe del Wall Street Journal, y, además, se agregó que “el gigante de las redes sociales ha tomado un papel activo en fomentar preocupaciones sobre esta aplicación popular y su origen chino”.

Y para aquellos halcones de la Casa Blanca que acechan a China, ser duros con ella siempre ha sido su táctica para complacer a su base de votantes, especialmente cuando faltan menos de dos meses para las elecciones de noviembre. A fines del mes pasado, un artículo de opinión de Bloomberg comentó que la maniobra pirata de la administración estadounidense contra TikTok es “una movida política de un año electoral para resaltar el sentimiento anti-China”.

Por el momento, puede parecer que el gobierno se ha salido con la suya, pero, a fin de cuentas, perderá más de lo que puede obtener.

Durante mucho tiempo, funcionarios y funcionarias de la Casa Blanca han sido quienes impusieron con mayor ímpetu las reglas del mercado. Irónicamente, al confrontar deliberadamente a las empresas extranjeras, están destrozando los códigos de conducta ampliamente aceptados que regulan las actividades comerciales, a la vez que destruyen el espíritu de la libre empresa y la competencia leal. Como resultado, la confianza de las inversiones extranjeras en los mercados estadounidenses se verá aún más erosionada y podría derrumbarse en algún momento.

Además, al influir en la competencia regular del mercado, lo que hace el gobierno es socavar la capacidad de las empresas estadounidenses para crecer y prosperar frente a los desafíos difíciles que presenta el mercado a largo plazo.

Sumado a esto, la piratería digital que lleva a cabo el gobierno podría desencadenar decisiones similares en otras partes del mundo, lo que podría terminar perjudicando a las empresas estadounidenses en el extranjero.

En esta era de globalización económica, sería más prudente que la administración de los EE. UU. se una al resto de la comunidad internacional para crear y preservar un entorno empresarial justo y no discriminatorio.

Amenazar a las empresas extranjeras con un pretexto infundado no hará que los EE. UU. sean un país más seguro ni más fuerte. Si los EE. UU. continúan con sus tácticas de intimidación, finalmente pagarán un alto precio.

 

http://www.chinadaily.com.cn/a/202009/16/WS5f61bf0fa31024ad0ba79f5a.html