Música en China: la Ópera de Beijing
Foto: Enchanting China
Aquí un breve recorrido por una de las expresiones artísticas chinas más fascinantes. ¿Qué la hace tan particular? ¿Cómo se diferencia de la ópera occidental?

Como una de las formas clásicas del arte de la China imperial, la Ópera de Beijing ( o 京剧 -Jīngjù-, ópera de la capital en chino), refleja la opulencia y el dramatismo cortesano a través de historias militares, políticas y familiares que tuvieron lugar durante la Dinastía Qing, hacia finales del siglo XVIII, retomando a su vez acontecimientos de dinastías anteriores.

En China existen muchos tipos de ópera locales, entre los que también destaca la Ópera de Sichuan (川劇 -Chuānjù-) que incorpora el famoso Biàn Liǎn (变脸) o cambio de cara del teatro chino antiguo. Pero, la Ópera de Beijing, con una historia de más de 200 años, es el género que más se ha extendido y popularizado tanto a nivel nacional como internacional, llegando incluso a formar parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

En la Ópera de Beijing existen cuatro categorías de personajes:

  • shēng (生) – roles masculinos para jóvenes y guerreros;
  • dàn (旦) – roles femeninos;
  • jìng (净) – roles masculinos con cara pintada; y
  • chǒu (丑) – roles masculinos o femeninos que representan al bufón de la obra.

Cualquier papel que esté dentro de estas categorías puede ser el protagonista, por lo que es muy importante el maquillaje para identificarlos en escena. A los shēng y dàn se les pintan las cejas y se marcan especialmente los ojos, mientras que los chǒu llevan un parche blanco pintado en el rostro. Por otro lado, los jìng pueden llevar barbas largas y se maquillan la cara de diversos tonos de acuerdo a su personalidad: de color rojo cuando se trata de figuras valientes y nobles, o de blanco cuando son personajes astutos o tramposos.

Pero, ¿qué hace que los estilos chinos de ópera sean tan distintos a lo que estamos acostumbrados a ver en Occidente? Mientras que las grandes óperas europeas –en especial las óperas italianas– se enfocan en contar una historia de la manera más emocional y realista posible, la Ópera de Beijing tiene un acercamiento más simbólico. El maquillaje, el vestuario o una forma particular de actuar y moverse por el escenario tienen diferentes significados dependiendo de cada obra.

Para los artistas de este género, la danza y las artes marciales tienen la misma importancia que el canto y, por lo tanto, hay un cuidado más grande sobre el estilo de los movimientos. Los brazos se mueven dibujando formas redondas para evitar gestos muy marcados, colocando las manos en puntos precisos. Al mismo tiempo, es muy importante el recorrido de la cabeza y de los ojos que también imitan estas figuras circulares, como podemos observar en esta interpretación de la famosa pieza La Concubina Ebria:

Sobre lo musical, las melodías que cantan los personajes son interpretadas con gracia, usando una técnica vocal muy brillante y nasal. Es muy notable también la utilización de instrumentos tradicionales para acompañar al canto, entre los que se destacan algunos instrumentos de cuerda, como el erhu y la pipa, y especialmente instrumentos de percusión, como los gongs, tambores y platillos.

En los últimos años la ópera tradicional en China ha visto un decaimiento en la cantidad de espectadores. Como expresa China Daily, mientras los jóvenes disfrutan más de una vida acelerada, el ritmo lento que se requiere para observar una ópera deja de ser atractivo para ellos. Por esto, la Ópera de Beijing ha comenzado a aplicar algunas reformas para incluir elementos innovadores en escenografía y luces, pero manteniendo las técnicas tradicionales de interpretación y el repertorio de obras clásicas que forman parte del bagaje cultural chino.

A continuación, algunos videos de historias famosas que han sido llevadas a la Ópera de Beijing: