Nuevas declaraciones del canciller chino sobre la visita de Pelosi a Taiwán
Foto: Xinhua
El ministro de relaciones exteriores, Wang Yi, destacó las graves consecuencias que genero la visita de la Presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a Taiwán.

A pesar de las reiteradas advertencias de China, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos decidió visitar Taiwán el pasado martes. La visita generó múltiples reacciones dentro del gobierno chino afianzando la tensión entre ambas naciones.

Dentro de las declaraciones efectuadas fue especialmente notoria la del ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, quien fue tajante con las consecuencias que traería aparejadas esta visita. 

En primer lugar en sus declaraciones el 7 de agosto en su visita a Bangladesh, destacó como una de las principales consecuencias en las relaciones internacionales la violación a la soberanía e integridad territorial de China, así como la violación al principio de “una sola China”. 

Wang expresó la complicidad que genera esta visita entre Estados Unidos y quienes buscan la independencia de Taiwán dado que “sólo hay una China en el mundo y Taiwán es una parte inalienable del territorio de China”. 

En esta línea, resaltó que el Gobierno de la República Popular China es el único gobierno legal que representa a toda China, incluyendo a la región de Taiwán. El canciller mencionó la Resolución 2758 de 1971 efectuada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como un respaldo internacional fundamental. También señaló a su favor el reconocimiento desde la fundación de la República Popular China en 1949 de 181 países que han establecido relaciones diplomáticas con la República Popular China, sobre la base del principio de “una sola China”.

El canciller entiende al principio de “una sola China” como un consenso universal de la comunidad internacional, e incluso como una norma básica en las relaciones internacionales.

A continuación, hizo mención al reconocimiento puntualmente de los Estados Unidos para con el Gobierno de la República Popular China como el único gobierno legal de China en 1972, mediante el comunicado de Shanghai.

En este sentido, entiende que el Congreso como parte del gobierno de los Estados Unidos, debe respetar la política de una sola China y abstenerse de tener intercambios oficiales con la región china de Taiwán. 

Con respecto a las autoridades de Taiwán, hizo alusión a sus intentos de seguir buscando el apoyo de Estados Unidos para su agenda independentista, negando el Consenso de 1992. En cuanto a Estados Unidos, menciona que este país ha intentado utilizar a Taiwán para contener a China.

El gobierno de la República Popular China entiende a estos intercambios oficiales con Taiwán como un apoyo a las actividades separatistas de independencia de Taiwán. En este punto, advirtió que: “estos movimientos son como jugar con fuego, son extremadamente peligrosos. Los que juegan con fuego perecerán por él”.

Por último, Wang Yi reconoció a China y Estados Unidos como dos potencias y, en este sentido, la importancia de su relación y el respeto a los principios internacionales que la rigen. Es así como entiende que no sólo se está violando el respeto a la soberanía, sino al principio de no intervención en los asuntos internos. 

Wang menciona la violación al principio de no confrontación, el respeto mutuo, y la cooperación internacional. También mencionó la violación a las disposiciones de los comunicados conjuntos entre China y Estados Unidos; donde se fijó el compromiso de cumplir con los “5 noes”: no buscar una nueva Guerra fría, no buscar cambiar el sistema de China, la revitalización de sus alianzas no es contra China, no apoyar la independencia de Taiwán y no buscar conflictos con China. Finalmente, el ministro de relaciones exteriores agregó: “y no ir más lejos por el peligroso y equivocado camino”.