¿Por qué no se puede hacer un boicot comercial a China?
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¿Hemos normalizado el odio hacia China por ser nuestro principal competidor comercial? Como bien sabemos los productos no tienen nacionalidad, la única verdad evidente es que buscamos lo mejor, al mejor precio (aunque eso nos lleve a China).

Nos preguntamos: ¿A qué se debe este boicot a productos que realmente coinciden con nuestro concepto de calidad/precio? La realidad es evidente, estamos sufriendo un adoctrinamiento, donde políticos y empresarios se empeñan en que comprar algo por encima de su precio es lo justo. Y debemos saber que este hecho se le conoce como proteccionismo y deriva en el populismo.

Por otro lado, tendemos a relacionar a los productos que se fabrican en China directamente con mala calidad, y no es que el producto en sí sea de mala calidad, es que el precio que se paga por él obviamente no se asemeja a la calidad que uno pretende conseguir (como bien dice el refranero español, no podemos pedir peras al olmo). De hecho, en China podemos encontrar productos baratos, de gama media y caros, y cada uno se adapta a la calidad que por el precio que se paga se pueden permitir. Que conste que no se justifican a los que dan “gato por liebre´´, y a las innumerables falsificaciones que podemos encontrar en el país del centro.

Con todo esto se podría decir que sería inviable un boicot hacia productos chinos, principalmente porque en China se hace todo. Pero si analizamos de más cerca la situación; grandes marcas como Apple realizan el ensamblado de los móviles en la empresa Foxconn (con más de 350 mil empleados y 6 km cuadrados de instalaciones en Zhengzou). Esta empresa paga a sus empleados alrededor de 2$/h y se producen sobre 300 iPhones por minuto. Pero este solo es un proveedor de entre los más de 400 que tiene Apple repartidos por el mundo. Sin embargo, sería inviable pagar esa cifra a un trabajador de Europa o Estados Unidos (si bien se quiere dar ejemplo con la declaración de los Derechos Humanos). Es decir, el nivel de vida, acondicionado con el valor de las monedas de los distintos países occidentales, no es comparable.

Finalmente, debido a la escasez de producción que existe en Europa, la falta de industrialización de países pertenecientes al “tercer mundo´´ y la falta de mano de obra en EEUU, el mundo no está preparado para abastecerse sin China al mando (y menos las grandes empresas que se deslocalizan en China u otros países asiáticos para obtener mayores beneficios). Es decir, no se puede hacer un boicot a China cuando gran parte de la producción mundial se encuentra allí y de la que dependen gran parte de las empresas occidentales.