14.2 C
Buenos Aires
31.9 C
Beijing
domingo, junio 16, 2024

Putin visita Beijing y se fortalece una relación estratégica

La relación China-Rusia se presenta como una cooperación estratégica crucial, destacada por la visita de Putin a China. Aunque promueve la estabilidad económica y global, genera tensiones regionales, especialmente con Taiwán, planteando interrogantes sobre su impacto geopolítico.

La relación entre China y Rusia se presenta como un ejemplo notable de cooperación y alianza estratégica. La reciente visita de Estado del presidente ruso Vladimir Putin a China, con motivo del 75º aniversario de los lazos diplomáticos entre ambos países, resalta la profundidad y la importancia de esta relación. A través de diversos eventos, incluyendo la VIII Exposición China-Rusia y la inauguración de los Años de Cultura China-Rusia, se ha evidenciado un compromiso mutuo de ampliar la colaboración en múltiples ámbitos, desde la economía y el comercio hasta la cultura y la seguridad global.

El encuentro entre Xi Jinping y Vladimir Putin en Beijing, celebrado el 16 de mayo de 2024, no solo conmemoró tres cuartos de siglo de relaciones diplomáticas, sino que también sentó las bases para futuros desarrollos. En el complejo Zhongnanhai, los líderes discutieron en profundidad cuestiones estratégicas de interés común, subrayando la necesidad de fortalecer la cooperación en un mundo que enfrenta cambios no vistos en una centuria.

Estas relaciones se han fortalecido significativamente en las últimas décadas, pasando de una historia de tensiones durante la Guerra Fría a una asociación estratégica integral en el siglo XXI. A lo largo de la historia moderna, China y Rusia han compartido una frontera común y han mantenido relaciones diplomáticas cambiantes. Durante la Guerra Fría, las tensiones estuvieron marcadas por conflictos territoriales y rivalidades ideológicas, sin embargo, desde la disolución de la Unión Soviética, las relaciones han experimentado una transformación significativa.

En los últimos años, China y Rusia han fortalecido su asociación a través de una serie de acuerdos bilaterales en áreas como la energía, la seguridad y la cooperación militar. Este enfoque se ha consolidado aún más con la firma de la «Asociación de Coordinación Estratégica Integral» en 2019. Además, en el ámbito del comercio y la inversión, ambos países se han convertido en socios comerciales importantes, y proyectos como el gasoducto «Fuerza de Siberia» y la Iniciativa de la Franja y la Ruta han fortalecido aún más los lazos económicos.

Así mismo, a menudo coordinan sus posturas en cuestiones de política internacional, particularmente en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde comparten una visión común sobre temas como Siria y Corea del Norte; coordinación política que refleja su compromiso compartido con la multipolaridad y la no intervención en los asuntos internos de otros países.

Xi Jinping destacó que China y Rusia han realizado avances sólidos en su relación, beneficiando a los pueblos de ambos países.

La VIII Exposición China-Rusia, inaugurada en Harbin, simboliza una plataforma clave para promover la cooperación económica y comercial, ofreciendo nuevas oportunidades.

Dimensión cultural: Años de cultura China-Rusia

Uno de los aspectos más destacados de la visita fue la inauguración de los “Años de Cultura China-Rusia”. Este evento cultural, que se desarrollará durante 2024 y 2025, refleja, en palabras de Xi “la consolidación y el desarrollo de la buena vecindad, la amistad duradera y la cooperación de beneficio mutuo”, fundamentales para los intereses de ambos países y que corresponden a las expectativas de la comunidad internacional.

Putin, por su parte, expresó su admiración por los logros del pueblo chino bajo el liderazgo del Partido Comunista de China y destacó que la cooperación cultural entre ambos países no solo mejora el entendimiento mutuo, sino que también fortalece los vínculos entre sus pueblos.

Cooperación económica y comercial

El comercio entre China y Rusia ha experimentado un crecimiento significativo, en 2023, el comercio bilateral entre China y Rusia alcanzó un récord de $330 mil millones, un 25% más que en 2022. Este aumento refleja una interdependencia económica creciente y cooperación integral. Durante su visita, Putin y Xi reafirmaron su compromiso de seguir sinergizando las estrategias de desarrollo y enriqueciendo la cooperación bilateral en áreas clave como la inversión, la energía y los intercambios entre personas y regiones.

China es uno de los principales destinos de exportación de Rusia, representando el 15% de su comercio total, mientras que Rusia suministra una variedad de productos, incluidos metales y productos agrícolas, así como energéticos, petróleo, gas y carbón a China.

La cooperación en el sector energético es uno de los aspectos más destacados, proyectos ya mencionados como el gasoducto «Fuerza de Siberia» han fortalecido la colaboración en el suministro, permitiendo a Rusia diversificar sus mercados de exportación y a China asegurar un suministro confiable de energía.  Además, se están construyendo otros dos gasoductos, Power of Siberia 2 y Altai, para aumentar aún más la capacidad de exportación de gas y hay planes para expandir la cooperación en áreas como la energía nuclear y las energías renovables.

Ambos países han aumentado sus inversiones bilaterales en una variedad de sectores, incluidos la manufactura, la tecnología, la infraestructura y la agricultura. China ha invertido en proyectos de infraestructura en Rusia, con una inversión extranjera directa (IED) que alcanzó un total de $14.5 mil millones en 2022. Las empresas rusas han buscado oportunidades de inversión en China, aprovechando su mercado en crecimiento y su infraestructura en desarrollo.

En la Exposición China-Rusia, se destacó la importancia de las relaciones comerciales y el potencial para futuros desarrollos. Dmitry Pismennyy, un empresario ruso, señaló que los productos chinos son reconocidos por su buena calidad, amplia variedad y precios competitivos, lo que ha resultado en una cooperación exitosa con proveedores chinos.

Implicancias geopolíticas y de seguridad

Ambos países se han comprometido a defender el sistema internacional centrado en la ONU y promover un orden mundial más equitativo y multipolar.

La necesidad de adaptarse a nuevas realidades geopolíticas, económicas y sociales requiere un esfuerzo continuo y una coordinación estrecha. La Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y la Unión Económica Euroasiática de Rusia representan marcos importantes para la cooperación futura. La sinergia entre estos proyectos promete mejorar la conectividad regional y ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo. La cooperación en plataformas multilaterales como el BRICS y la OCS subraya el compromiso de ambos países de promover un desarrollo global inclusivo y equitativo.

Así mismo, la crisis de Ucrania fue un tema central en las discusiones entre Xi y Putin. Xi reiteró la posición constante de China en favor de una solución política y subrayó la necesidad de enfrentar tanto los síntomas como las causas fundamentales del conflicto.

Putin agradeció a China por su postura objetiva y equilibrada y expresó el compromiso de Rusia de resolver la cuestión de Ucrania a través de negociaciones políticas. Este enfoque coordinado no sólo refuerza la alianza entre ambos países, sino que también promueve una visión común de seguridad y justicia internacional.

La alianza sino-rusa representa un nuevo paradigma en las relaciones internacionales, donde dos grandes potencias pueden colaborar en lugar de competir. Este enfoque contrasta con la mentalidad de la Guerra Fría y ofrece un modelo alternativo para las relaciones entre naciones. La capacidad de China y Rusia para coordinar sus políticas y esfuerzos en foros internacionales, como la ONU, APEC, BRICS y la OCS, subraya su compromiso de promover un multilateralismo genuino y una globalización económica inclusiva.

China y Rusia han dejado claro su objetivo de reformar la gobernanza global para que sea más equitativa y representativa. A través de su cooperación, están trabajando para asegurar que las voces de los países en desarrollo sean escuchadas y que el sistema internacional se base en principios de justicia y equidad. Esto incluye su esfuerzo por impulsar una mayor representación y participación de estos países en las instituciones internacionales, asegurando que las decisiones globales reflejen una diversidad de perspectivas y necesidades.

Impacto en la estabilidad regional y global

El encuentro ha provocado reacciones negativas en algunos sectores, particularmente en Taiwán, quien acusa a China y Rusia de ser cómplices para socavar la estabilidad en la región.

La Cancillería de Taipéi criticó el acuerdo suscrito por ambos mandatarios que desconoce la soberanía de la isla, manifestando que dicha colaboración entre las dos potencias representa una amenaza significativa para la paz y estabilidad regionales. El gobierno taiwanés señaló que la confluencia de poderes autoritarios entre China y Rusia constituye una «gran amenaza» para la paz y el orden internacional basado en reglas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán condenó la adhesión de Putin al ‘principio de una sola China’, que considera a Taiwán como una “parte inalienable” del territorio chino. Desde la perspectiva del gobierno de Taipéi, esta postura es una «falacia absurda», subrayando que la República de China (nombre oficial de Taiwán) es un país moderno que defiende activamente su sistema democrático y los derechos humanos.

El reciente encuentro entre los líderes no solo refuerza su alianza estratégica, sino que también intensifica las preocupaciones de Taiwán, especialmente ante las continuas incursiones militares en el Mar de China Meridional. Esta semana, Taiwán detectó una cifra récord de 45 aviones y seis buques de la República Popular en las inmediaciones de la isla. Estas acciones, interpretadas como tácticas de “zona gris” que bordean el acto de guerra sin constituir una agresión abierta, aumentan la tensión en la región.

Beijing ha intensificado sus maniobras militares cerca de Taiwán, incluyendo el envío cotidiano de aviones de guerra y navíos. Estas acciones son una clara señal de la negativa de China a descartar el uso de la fuerza para someter a la isla bajo su control. Además, la victoria de William Lai en las elecciones de enero, un presidente considerado por Beijing como un “separatista peligroso”, ha exacerbado aún más las tensiones. En respuesta a estas amenazas, las Fuerzas Armadas taiwanesas han intensificado su vigilancia y han tomado medidas defensivas.

A pesar de las críticas y tensiones, China y Rusia continúan defendiendo su alianza como un modelo de cooperación internacional. En un momento de incertidumbre y cambios rápidos, la relación entre China y Rusia ofrece una nueva perspectiva sobre las relaciones internacionales en el siglo XXI. Este tipo de cooperación estratégica tiene el potencial de remodelar las dinámicas de poder global, desafiando la hegemonía de Occidente y ofreciendo un modelo alternativo de gobernanza global.

+ posts

Abogada. Especialista en Estudios en China Contemporánea.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

LRC EN REDES

MÁS LEÍDAS