¿Qué dice el Memorándum de Entendimiento que firmaría la Argentina para ingresar a la Nueva Ruta de la Seda?
Foto: Canal Abierto.
Entre el 4 y el 6 de febrero, el presidente argentino Alberto Fernández viajará a China para, entre otras cosas, rubricar la adhesión de nuestro país a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. ¿Qué dice el Memorándum de Adhesión? Te lo contamos en esta nota.

El próximo martes 1 de febrero el presidente argentino Alberto Fernández comenzará su gira por el exterior, que lo depositará en Rusia, primero, y China, después, con el objeto de firmar distintos acuerdos bilaterales de cooperación e intercambiar miradas sobre el estado de situación política internacional.

La visita del mandatario argentino a China está programada entre el 4 y el 6 de febrero. Alberto Fernández participará de la apertura de los XXIV Juegos Olímpicos de Invierno que se realizarán en Beijing y, además, visitará distintos sitios históricos de la República Popular China como el Mausoleo de Mao Zedong, la Gran Muralla, el Museo del Partido Comunista de China y el Palacio del Pueblo. A su vez, será distinguido como Profesor Honoris Causa de la Universidad de Tsinghua y visitará el Centro Tecnológico de Huawei.

El domingo 6 enero por la mañana será la actividad de mayor peso geopolítico de Alberto Fernández, ya que ese día se reunirá bilateralmente con su par chino Xi Jinping para, entre otras cosas, rubricar la adhesión de Argentina a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) (la llamada “Nueva Ruta de la Seda”), lo que convertirá a la Argentina en el país n°145 en adherir a esta propuesta de cooperación impulsada por China.

De este modo, Argentina se convertirá también en el vigésimo país de la región en formar parte de la IFR, una iniciativa de la que ya forman países países como Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Cuba, entre otros.

La adhesión a los países de la región a la IFR ha sido fuertemente cuestionada por los Estados Unidos, quienes han considerado a la misma como una estrategia de China para generar dependencia, endeudamiento y corrupción en los estados signantes. Si bien ha existido una fuerte campaña de las Embajadas para exponer “las desventajas” de rubricar la adhesión, la misma ha surtido escaso efecto en la mayor parte de los países de la región, que han priorizado la apertura de los lazos de cooperación con China y las posibilidades que ofrece el gigante asiático para la financiación de proyectos de infraestructura a tasas ventajosas y sin exigencias de reformas económicas.

Generalmente, la adhesión a la IFR se realiza a través de la celebración de un Memorándum de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) firmado por un representante del gobierno de China y un representante del país signatario. Según informaron varios medios de comunicación, será el canciller argentino Santiago Cafiero el responsable de la firma argentina.

Ahora bien, ¿Qué dice el Memorándum de Entendimiento que firmaría la Argentina para adherir la IFR? En general, el MOU de adhesión a la Nueva Ruta de la Seda es un documento estándar de 6 páginas, donde se establecen acuerdos generales de cooperación. Los proyectos y acciones concretas son luego discutidas entre las partes, siempre con el MOU como referencia.

El MOU se compone de de siete partes: un primer preámbulo donde se explicita la decisión de ambos países de promover la cooperación bilateral en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, aprovechando los puntos en común y buscando la prosperidad compartida. En segundo lugar, el Párrafo I trata de los objetivo y principios rectores de la cooperación. El Párrafo II explicita las Áreas de cooperación. El Párrafo III señala los Modos de cooperación. El Párrafo IV explicita los mecanismos de cooperación. El Párrafo V esta dedicado a los mecanismos para la Solución de Diferencias. Finalmente, el Párrafo VI explicita la entrada en vigencia del mismo.

Si bien algunos detalles del MOU pueden variar en función de cada país, en general el acuerdo establece como propósito “promover intercambios de bienes, tecnología, capital y personal mediante conectividad mutua y el aprendizaje mutuo”, “promoviendo el desarrollo coordinado y el progreso común en la economía, la sociedad y los aspectos culturales, fomentando el diálogo y la integración entre diferentes civilizaciones y construyendo una comunidad de futuro compartido para la humanidad”.

Por otra parte, ambas partes acuerdan establecer “un marco de cooperación económica abierto, inclusivo, equilibrado y beneficioso para todos a fin de mantener la paz, la seguridad, la estabilidad y el desarrollo sostenible de la región”. Por otra parte, el MOU establece que el acuerdo no podrá pasar por alto las “respectivas leyes y reglamentos nacionales vigentes que son de conformidad con sus respectivas obligaciones y compromisos internacionales”.

A su vez, el MOU señala que el acuerdo se realiza guiado “por los Principios de Cooperación Sur-Sur: solidaridad, igualdad, respeto y beneficio mutuo, cooperación ganar-ganar, respeto de integridad territorial y soberanía”.

Entre las principales Áreas de Cooperación, se mencionan la “conectividad de las instalaciones” (rutas, ferrocarriles, puentes, aviación civil, puertos, energía y telecomunicaciones), ampliación del comercio bilateral, integración financiera (se señala que las Partes expandirán el uso de la moneda local en la inversión y el comercio) y los intercambios entre personas (hermanamiento de ciudades, acuerdos de cooperación en materia de educación, cultura, salud, turismo, medios de comunicación, etc.).

En este marco, recordemos que recientemente el Embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, acordó el financiamiento de una serie de proyectos de infraestructura de carácter estratégico para nuestro país, entre los cuales se encuentran la IV Central Nuclear en provincia de Buenos Aires, la finalización de las Represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz, la rehabilitación de los sistemas de ferrocarriles (líneas San Martín, Roca y Belgrano Cargas), la ampliación del Parque fotovoltaico Cauchari, programas de conectividad y fibra óptica, programas de vivienda y hábitat, entre otros.