¿Qué es la metafísica china? La Trinidad Cósmica​
Foto: fengshuitips88
En esta oportunidad, Sofia D’Alessandro (Especialista en Cultura China Contemporánea – UNLa) expone sobre las fuerzas que accionan e influyen sobre el desarrollo vital de las personas. Esto es la denominada Trinidad Cósmica, los tres ámbitos filosóficos del universo que están interconectados entre sí.

En la anterior nota (leer aquí), hablamos sobre conceptos introductorios de la metafísica china. Ahora abordaremos el concepto de la Trinidad Cósmica.

De acuerdo a los clásicos antiguos existen tres fuerzas que se interrelacionan que influencian tu camino en la vida. Cada una de ellas tiene su propio peso en importancia, sin importar la jerarquía o el orden en que se las considere. El concepto básico de la Trinidad Cósmica es que en el universo coexisten tres ámbitos filosóficos que se encuentran interconectados: Cielo-Tierra-Hombre.


El “Libro de las mutaciones” fue la primera fuente en describir los llamados “Tres Talentos” (Sāncái ó 三才); de donde surgieron las nociones llamadas “Talentos” del Cielo (Tiān ó 天), Tierra (De ó地) y Hombre (Rén ó人). Para la metafísica china, el potencial que una persona puede desarrollar en su vida se analiza evaluando su Qì. Estas energías se estructuran en “Causal” o del “Cielo” (astrología, carta de natal, karma, destino), la energía de la “Tierra” (su ambiente y alrededores / Feng Shui) y la llamada del “Hombre” (esfuerzos y acciones). No podemos obviar la energía del Universo, pero ésta no se tiene en cuenta ya que no podemos realizar ninguna activación o re-direccionamiento. El Sol y los planetas generan energía por sí mismas, y sobre ellas no podemos realizar ninguna intervención, sólo utilizar las mismas que descienden a los tres niveles de la “Tríada” o “Trinidad Cósmica”
Dicho esto, tratemos de comprender cómo impactan estas energías en nuestras vidas:

1) Energía Causal o Cielo (Tiāncái ó 天才):

Es lo que en occidente normalmente denominamos destino. Son las cosas fuera de nuestro control, o lo que usualmente llamamos “karma” o “destino”. Este tipo de energía impacta el 33% de nuestras vidas, y determina cosas como dónde y cuándo nacemos, quiénes son nuestros padres, nuestro género, etc. En el momento en que se nace y se realiza la primera respiración la huella cósmica energética se “imprime” de forma unívoca en cada ser.
Un proverbio chino dice “Los Humanos pueden creer en el destino, pero no pueden dejarlo en manos del cielo”. La creencia en el destino implica que el cielo ha marcado una impronta que trabaja sobre las fortalezas y debilidades de las personas, pero éstas sirven a su vez como herramienta para vivir nuestra vida, planificar proyectos y tomar decisiones. En ciclos “malos” la mejor postura es el perfil bajo mientras se planifica la mejor línea de acción a seguir, en ciclos “buenos” es conveniente salir a buscar logros. Esta es la forma de manejar la energía del Cielo, ya que si lo dejamos en manos del destino… no haremos ni lograremos nada.

2) Energía del Hombre (Réncái o 人才):

Define nuestras pasiones, acciones, esfuerzos y creencias. Esto controla otro 33% de nuestras vidas, por ello aunque el Qì no nos sea propicio no hay que darse por vencido, es necesario luchar y trabajar para lograr nuestros objetivos, aunque no esté destinado por el cielo. El ser humano, de acuerdo a la concepción china, nunca piensa en conquistar la naturaleza sino más bien estar en armonía con ella, es decir con nuestro Tiāncái. Para ello es necesario comprender el ritmo de la naturaleza y restringir nuestras actividades a un límite razonable que no vaya en contra de nuestro destino de nacimiento, ya que el Cielo es inseparable de lo Humano.

3) Energía de la Tierra (De cái ó 地才):

El otro 33% es controlado por nuestro ambiente, todo lo que nos rodea, lo externo como montañas, ríos, lagos, direcciones cardinales, nuestra casa, nuestra oficina. En este ámbito es dónde se aplica el Feng Shui, cuya práctica trata de utilizar las mejores áreas del hogar o la oficina, que posea las formas correctas, con el objetivo de optimizar el Qì ayudándonos a lograr nuestros objetivos.
En resumen, la aplicación del concepto de Trinidad cósmica se puede condensar en el dicho: “Estar en el tiempo justo, en el lugar justo y hacer lo justo” (Tiān shí dìlì rén hé ó天時地利人和). Para llevar a una aplicación práctica de estos conceptos básicos de la metafísica china, con el tiempo de desarrollaron las llamadas Cinco Artes, que trataremos en otro artículo con más detalle.