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martes, mayo 28, 2024

¿Quién es la campeona olímpica nacida en EE.UU. que compite para China?

Deportista, modelo e influencer. Con tan solo 18 años, la vida de Eileen Gu ya podría tener su propio guion para una película.  Tras venir desarrollando una exitosa carrera en el  free-ski (o esquí acrobático), en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, se convirtió en la deportista más joven en ganar una medalla de oro para China en esta competición.

Eileen Gu nació en 2003 en San Francisco y se crió en Estados Unidos, la patria de su padre, de quien poco se sabe. Gu aprendió a esquiar en las prístinas laderas del lago Tahoe de California. En 2019, a los 15 años, decidió representar a China, el país de su madre Yan Gu. Esta decisión la llevó a tener que lidiar con las constantes tensiones  geopolíticas entre China y Estados Unidos. La joven de 18 años para muchos estadounidenses es considerada una “traidora”. Y por su decisión llegó a recibir amenazas de muerte y mensajes cargados de odio.

«La Princesa de las Nieves», como la llamó  la agencia estatal China de noticias Xinhua, se subió por primera vez a unos esquíes cuando tenía apenas tres años. Su mamá, que había practicado ese deporte durante sus años como estudiante universitaria, la incentivó a probar con el free-ski, porque pensaba que el esquí alpino y de fondo era más peligroso. La pequeña arrancó con Slopestyle (disciplina que consiste en trucos y saltos de gran dificultad técnica a gran altura) y luego  pasó al Halfpipe (trucos en una rampa de medio tubo). A los nueve años, se coronó campeona nacional de Estados Unidos en su categoría.

Cuando Gu comenzó su carrera de esquí competitivo en 2018, lo hizo como estadounidense. Al año siguiente cambió su afiliación en la Federación Internacional de Esquí y pasó a pertenecer al equipo chino. Cuando hizo el anuncio Gu dijo que quería «la oportunidad de ayudar a inspirar a millones de jóvenes durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing», el lugar de nacimiento de su madre. En estos años sumó sus primeras medallas en el máximo nivel: en enero de 2019, se colgó una de plata en Slopestyle en la Copa del Mundo de Font Romeu (Francia) y un oro en la de Seiser Alm (Italia).

En 2020, fue una de las grandes estrellas de los Juegos Olímpicos de Invierno de la Juventud de Lausana, donde ganó una dorada y una plateada. El año pasado, se coronó campeona en Superpipe y Slopestyle en los X Games y se convirtió en la primera mujer debutante en ganar títulos en esa prestigiosa competencia. Fue también bronce en Big Air. Y solo dos meses después, ganó tres medallas -dos oros y un bronce- en el Campeonato Mundial de Aspen.

En la última cita olímpica, la joven se subió al podio en las todas pruebas que disputó y consiguió tres (dos oros y una plata) de las 15 preseas que dejaron a China en el tercer escalón del medallero, detrás de Noruega y Alemania.

 

La vida por fuera del deporte

En paralelo a su carrera deportiva, Eileen Gu también tiene un importante desarrollo en el mundo del modelaje y la moda. Representada por la agencia IMG Models, en Estados Unidos ya ha trabajado con reconocidas marcas como Louis Vuitton, Victoria`s Secrett, Tiffany & Co., la empresa de relojes suizos de lujo IWC y la compañía de cosméticos Estée Lauder. Es además una invitada habitual en grandes eventos del mundo de la moda, como la Met Gala, en la que lució un vestido de la diseñadora Carolina Herrera.

Desde que tomó la determinación de competir para China, Gu se ha convertido en un nombre muy conocido en el gigante asiático. Al caminar por las calles, se puede ver su rostro en las vallas publicitarias y portadas de revistas. Los videos promocionales de los Juegos Olímpicos la  muestran haciendo trucos en el aire y corriendo por la Gran Muralla.  Además, tiene 6.8 millones de seguidores en la plataforma china de redes sociales Weibo, así como múltiples patrocinadores chinos, acuerdos con marcas y equipos de documentalistas que siguen todos sus movimientos.

Con 1.6 Millones de seguidores en Instagram, su condición de influencer la ha llevado a aprovechar su popularidad para luchar contra la discriminación racial y la xenofobia. Gu expresó su apoyo al movimiento Black Lives Matter y se pronunció en contra de la violencia contra los asiáticos en EE.UU.

También comentó que su objetivo es además ser un puente que permita mejorar la comunicación y las tensas relaciones entre Estados Unidos y China. Pero su «cambio de bandera» no le cayó bien a todo el mundo. Tras anunciar su elección, llegó a recibir amenazas de muerte y mensajes cargados de odio, a los que elije hacer oídos sordos. Fox News la llegó a presentar como «la hija ingrata de América». Esto se reavivó en el marco de que EE.UU. encabezara un boicot diplomático a los juegos de Beijing donde la joven tuvo una inolvidable actuación.

Sin perder de vista que todavía es una joven de 18 años, Gu está por comenzar sus estudios universitarios en EE.UU.,  disfruta escribir y tocar el piano, una práctica que le sirve para aislarse por las presiones que conlleva su carrera deportiva, la fama y las susceptibilidades políticas que despertó su decisión.

La cuestión inconclusa de la ciudadanía

El caso la doble nacionalidad de Eileen Gu  es paradigmático ya que  China no reconoce la doble ciudadanía, pero en los últimos años ha flexibilizado su política  para permitir a los atletas nacidos en el extranjero mantener dos pasaportes, con la esperanza de reforzar su medallero olímpico.

Gu siempre se ha sido esquiva a revelar el estado de su nacionalidad. Cuando el diario South China Morning Post le preguntó al respecto el año pasado, dijo: «Soy completamente estadounidense y me veo y hablo como lo hago. Nadie puede negar que soy estadounidense. Cuando voy a China, nadie puede negar que soy china, porque hablo con fluidez el idioma, conozco bien la cultura y me identifico completamente como tal».

Como ya se ha mencionado, la joven tiene una imagen negativa en  buena parte de la población estadunidense. Sin embargo, en China a algunos les cuesta aceptarla como tal. Esto pudo comprobarse en un posteo de Gu que se despedía de China mientras se dirigía a EE.UU. para estudiar. Escribiendo a sus 6.8 millones de seguidores en Weibo, la esquiadora simplemente publicó: «Gracias, China», con un emoji de la bandera china y un corazón. Pero, algunos usuarios  la acusaron de actuar «como una extranjera», mientras que otros se preguntaron por qué no dijo «gracias, patria» o «gracias, mi país».

Las autoridades de China han evitado cuidadosamente la cuestión de la nacionalidad de Gu, haciendo hincapié en su herencia china. Ella es lo que el gobierno suele denominar «chinos de ultramar», es decir, ciudadanos extranjeros de ascendencia china, a los que se les da esa etiqueta independientemente de su ciudadanía o de cuántas generaciones de su familia hayan vivido en el extranjero.

Desde que Xi Jinping  es el presidente del país,  afirmó en reiteradas ocasiones que los chinos de ultramar también pertenecen a la nación. También ha prometido repetidamente «unir a los chinos de ultramar» con sus familiares en China como parte del «sueño chino».

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Periodista, redactor en medios gráficos digitales orientados al deporte, la política y otras temáticas especializadas. También me desempeñe en otros campos de la comunicación como la producción audiovisual y las redes sociales.

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