Raúl Villarreal: “El Wushu es un modo de vida”
Raúl Villarreal, profesor argentino de la escuela Xiwang de Wushu, nos habla sobre su pasión por el arte marcial. También nos cuenta sobre su mirada filosófica sobre el pensamiento chino.

Para empezar, en términos generales ¿cómo defines el  Wushu?

Etimológicamente Wushu significa artes Marciales o técnicas marciales, el ideograma “Wu” hace referencia a detener el conflicto mientras que el ideograma de “Shu” hace referencia al método o técnica, la manera. A fines prácticos se suele decir que el Wushu se divide en dos grandes grupos, por un lado, el Wushu tradicional, que se centra en preservar las viejas costumbres marciales,así como un enfoque más centrado en la defensa personal y por el otro el Wushu moderno, que es un deporte marcial enfocando mas en la competición de alto rendimiento que en la defensa personal.

Es importante destacar que el Wushu es un concepto en permanente cambio dinámico, es decir que el Wushu cambia permanentemente, se encuentra en proceso continuo de construcción (y de olvido) por eso es un concepto bastante escurridizo a la hora de definirlo. Por ejemplo el Tai Ji Quan (Tai Chi Chuan) es Wushu, el Shaolin es Wushu, el Chang Quan es Wushu, el ShuaiJiao (un arte muy similar al Judo) es Wushu, el Qi Gong (Chi kung) es Wushu, el Sanda (una modalidad deportiva similar al KickBoxing) es Wushu y así podríamos nombrar una inmensa cantidad de variantes. Más concretamente podemos decir que el Wushu no solo es una disciplina marcial o deportiva sino un modo de vida ya que la práctica y el estudio del Wushu producen que los valores del Wushu se fundan verdaderamente con el practicante

¿Qué fue lo que llevó a introducirte en este arte marcial? ¿Cómo fueron tus primeras experiencias?

Como la mayoría de los practicantes de mi generación fui profundamente influenciado por las películas de artes marciales, así como por los actores protagonistas. Te nombro a algunos: Bruce Lee, Jackie Chan, Donnie Yen y Wu Jing entre otros. Comencé practicando Karate -que por ese entonces estaba muy difundido en mi ciudad- pero nunca me termino de convencer todos sus rituales y si “etiqueta”, así como la forma de moverse. Es así como buscando encontré que en mi ciudad se enseñaba Kung Fu, que fue el nombre con el cual se conoció al Wushu durante mucho tiempo.

El Wushu de aquellos años y en particular en mi ciudad se encontraba dando sus primeros pasos asique no había mucho conocimiento disponible. En un primer momento me especialicé más en el combate y las aplicaciones marciales, pero de a poco me fui viendo atraído por el Tao Lu, es decir las formas, lo que en los estilos japoneses se conoce como Kata. El Tao Lu es lo que se conoce como boxeo de la sombra ya que no se pelea contra nadie, sino que son secuencias de técnicas marciales encadenadas ejecutadas al aire, golpes, patadas, lances entre otras. El Tao Lu sería una forma de recordar las técnicas de combate, un manual de técnicas.

¿Cual es la situación del Wushu en Argentina como deporte?

Si bien el Wushu como deporte en nuestro país viene practicándose desde hace un par de décadas y se encuentra reconocido por los más altos organismos deportivos como el COA (comité olímpico argentino) y todavía falta mucho camino por recorrer para poder estar a la altura de otros países de Sudamérica como Brasil o Perú. Tenemos varios problemas por resolver.

En principio necesitamos que los profesores y entrenadores de Wushu aumenten la cantidad y calidad de sus conocimientos, la mayoría de las escuelas de Wushu tienen un nivel muy bajo. Para mejorar este punto es preciso o entrenar en China o traer profesores de China para la Argentina. Otro de los problemas que tenemos es que nuestro deporte es extremadamente amateur, casi no existen profesores que se dediquen cien por ciento a la enseñanza del Wushu y eso es fundamental para aumentar la calidad del Wushu en general. Este problema conlleva  que las escuelas de Wushu no cuenten siquiera con los elementos necesarios para una buena práctica, como lo es por ejemplo contar con una alfombra de medidas similares a las oficiales (14×8). Si bien el Wushu en “los papeles” ha conseguido cosas muy importantes carecemos de una verdadera visión global y de un proyecto común a largo plazo. Todavía queda mucho por hacer en cuanto al Wushu argentino, pero soy un convencido de que vamos a lograr, en algún momento, recuperar el lugar en Sudamérica que alguna vez supimos tener.

Entre tus logros podemos mencionar que has sido Campeón Sudamericano. Cuéntanos un poco sobre esta hazaña.

Para responder esta pregunta es necesario que explique que en el Wushu moderno existen varias modalidades de competición: Chang Quan (boxeo largo), Nan Quan (boxeo del sur), Gunshu (palo), Dao Shu (sable), JianShu (Espada), QiangShu (Lanza). NanGun (palo del sur), Nandao (sable del sur), Duilian (combate simulado entre dos o más atletas) y Taolu grupal. Como atleta me dedique a la competición en las categorías de Nan Quan, Nan Dao, NanGun y Duilian. Gracias a los buenos resultados en los torneos nacionales ingrese al equipo nacional del cual forme parte desde 2014 hasta 2018.

En el año 2015 competí en el sudamericano que se llevó a cabo en Paraguay en las categorías de Nan Quan, NanGun y Duilian (junto a un alumno de mi escuela, Fernando Jarque). Las categorías de palo y puño son tremendamente competitivas y en ese momento eran dominadas por atletas brasileños ubicados dentro del top 10 mundial, a pesar de eso logre ubicarme muy cerca de ellos. En cuanto a la categoría de Duilian, Argentina, más concretamente la Escuela Xiwang tiene una tradición de campeones y nosotros no fuimos la excepción y nos alzamos con el primer lugar. Sin duda es una experiencia sumamente agotadora, ya que para poder competir a ese nivel hay que entrenar diariamente durante largas sesiones, pero a la vez es sumamente gratificante y el nivel como atleta tiene una mejora impresionante.

Como deportista, has tenido la oportunidad de viajar a China. ¿Cuáles fueron tus impresiones de este país? ¿Cómo ves la sociedad china?

Hasta el momento he podido viajar en dos oportunidades a China, concretamente a Beijing Ti Yu Da Xue (Universidad de Deportes de Beijing). En ambas ocasiones fuimos un grupo de la Escuela Xiwang de Wushu y nos alojamos en la universidad haciendo casi la misma vida que tiene un estudiante chino. Quiero decir con esto que nosotros no vivimos a China como turistas sino como estudiantes. Esto nos permitió adquirir un entendimiento mucho más profundo tanto de China como del pueblo chino mismo.

Más allá de todo el avance económico de China no tenemos que olvidarnos que todavía sigue siendo un país en vías de desarrollo, así que China es un país de contrastes, a la vez que nos encontramos con zonas súper desarrolladas -casi distópicas- también nos encontramos con zonas súper atrasadas en donde parecen vivir en la época medieval. Esto es producto de la velocidad con que los que los cambios se dan en China. En un periodo de cien años China paso de ser un imperio, a ser un republica alineada con los países capitalistas, a ser una república popular comunista y ahora a ser una mezcla entre un sistema político comunista con un sistema económico capitalista. Todo ello con el confucianismo como telón de fondo. Todos estos cambios tan profundos tienen como resultado una mentalidad muy particular profundamente dinámica, capaz de adaptarse a los cambios en muy poco tiempo y a la vez una sociedad con una capacidad de resiliencia tremenda. En cuanto al trato diario con la gente uno esperaría que fueran personas más cerradas y tímidas pero la realidad es que son muy abiertos y afectuosos, en este sentido creo que son muy parecidos a los argentinos.

Además de dedicarte a un arte marcial, cursas la carrera de Licenciatura en Filosofía en la Universidad Nacional del Sur ¿Sientes que de algún modo tus estudios te ayudan a comprender o ver a China desde otra perspectiva?

Sí, totalmente. El Wushu forma parte de la cultura china, tanto de la antigua China como de la China moderna y en este sentido se relaciona con otras expresiones culturales china como por ejemplo la caligrafía, la poesía y la mal llamada “filosofía china”, más correcto sería llamarlo pensamiento chino, ya que dentro de los estudios orientales existe la discusión de si acaso la filosofía como disciplina es algo propio y exclusivo de la cultura occidental o no. En este sentido creo que todavía existe muchísimo trabajo por hacer en cuanto a un análisis filosófico del pensamiento chino. Creo que China luego del desastre de la revolución cultural ha comenzado un lento pero progresivo trabajo de recuperar sus expresiones culturales tradicionales. Esto incluye a la “filosofía china” que había sido dejada completamente de lado y reemplazada por los estudios marxistas. Hoy se ve en las universidades chinas una convivencia entre los estudios marxistas y el pensamiento chino tradicional. Gracias a este redescubrimiento por parte de los académicos chinos comienza a llegar cada vez más conocimiento al mundo académico occidental que hasta ahora nos era desconocido. Volviendo a la pregunta, la filosofía, más concretamente la Antropología filosófica, la Ética, la Bioética y los estudios culturales me permitieron tener una visión mucho más profunda de China.