Rugby: la última barrera deportiva de China
En su ambicioso proyecto de crecimiento a nivel deportivo, China sueña con la gloria en el rugby. Repasamos la historia, la actualidad y los desafíos de este deporte en China y Hong Kong.

Si bien es conocido que China es un país que sobresale en los Juegos Olímpicos con un vasto prontuario de medallas olímpicas de oro y plata, es también cierto que su desempeño en el fútbol continúa siendo un desafío sobrehumano. No obstante, en los últimos años ha emprendido un esfuerzo titánico con miras a intentar cambiar su rumbo a largo plazo, sin grandes éxitos a la vista.

Sin embargo, existe otro deporte en el que este país asiático sueña ambiciosamente con alcanzar la gloria: el rugby. De origen europeo, este juego nació en una escuela de Inglaterra en el siglo XIX de la mano del clérigo Webb Ellis. Al igual que el futbol americano, tuvo su salida del futbol tradicional, del cual deriva. En China, su práctica se inicia con la ocupación semi-colonial del Imperio Británico, siendo Hong Kong y Shanghái las dos primeras ciudades en implementarlo. Posteriormente, durante los primeros años de la República Popular, cabe destacar que el gobierno decretó su prohibición debido al constante contacto entre hombres, asociándolo con la homosexualidad.

Pero, ¿cuál es la situación actual?. El rugby es uno de las actividades deportivas en la que peor posicionada esta China. Actualmente, ocupa el puesto 82 (82/109) en un descenso que se agrava con el pasar de los años. No obstante, existe una gran excepción a esta regla: Hong Kong. Esta región autónoma cuenta con independencia para presentarse en las competencias internacionales separada de la China continental. Así, Hong Kong se encuentra en el puesto 22 del ranking masculino y 19 en el femenino.

Entre los principales problemas que dificultan un cambio drástico de este escenario puede mencionarse la escasa profesionalización del juego, tanto en los propios jugadores como en la formación técnica de los árbitros. Además, es un deporte que no cuenta con la suficiente difusión entre la juventud y los colegios no poseen las condiciones edilicias adecuadas como, por ejemplo, cancha de césped.

Incluso a nivel regional, queda muy relegada por debajo de Japón (10) Filipinas (41) Sri Lanka (47) Singapur (54) e Israel (59). El máximo órgano nacional de esta disciplina es el Chinese Rugby Football Association, el cual es miembro del “Asia Rugby”, su par regional y la “World Rugby”, la máxima autoridad del mundo.

Un proyecto conjunto que no logró prosperar fue la Global Rapid Rugby, un campeonato regional que agrupaba a seis equipos: Australia, China, Fiyi, Hong Kong, Malasia y Samoa.  En 2019 se realizó una primera temporada inaugural con Australia con una obvia victoria. Lamentablemente, en 2020 se canceló por la pandemia y no volvió a reanudarse.

Potenciales Soluciones

En 2016 se concretó la alianza de AliSports (franquicia deportiva del gigante Alibaba) con la World Rugby mediante un acuerdo de 100 millones de dólares a ser invertidos en un plazo de diez años. El objetivo es crear ligas profesionales masculinas y femeninas, así como la formación de entrenadores de alto nivel y la difusión de este deporte en escuelas y universidades. Así, en dicho plazo, se espera llegar a la cifra de 1 millón de jugadores en todo el país.

Otra medida interesante es el ingreso de profesionales extranjeros a través de programas internacionales de “live and work”. Los “Beijing Ducks” o el “China Rugby Recruitment” son algunos modelos puestos en acción que brindan la posibilidad a jugadores amateurs y profesionales de disfrutar este deporte en las grandes ciudades chinas y costearse la estadía con trabajos temporales. De esta manera, el país pasaría a nutrirse de la expertise de jugadores ingleses, australianos, sudafricanos, entre otros.

Obtener mejoras significativas no es tarea fácil y al igual que el futbol, deporte en el que China ha dado más pasos (aunque con dudosa efectividad) lograr un verdadero cambio requerirá de una inversión financiera, técnica y educativa a largo plazo.

Por otro lado, Argentina es el único país que destaca a nivel latinoamericano y se ubica entre los mejores a escala global, quedando el octavo puesto. Un lugar envidiable para muchos, pero también una oportunidad de cooperación deportiva con el gigante chino que no se debería dejar pasar.