Sabino Vaca Narvaja: ¿Por qué es el nuevo embajador?
Aunque aún no se ha tramitado legalmente el proceso en el Senado para que Vaca Narvaja sea el nuevo embajador argentino en Beijing su designación es inminente y ha abierto el debate.

Cómo no entender su designación

Una clave de lectura puramente especulativa sobre el desplazamiento de Luis Kreckler y la designación de Sabino Vaca Narvaja se da en torno a la supuesta disputa interna por cargos jerárquicos entre Cristina y Alberto. Esta lectura mediocre más que analizar los sucesivos hechos y las decisiones políticas concretas se limita a encasillar el desplazamiento de Luis Kreckler  en el trillado marco de la oposición que delira permanentemente con disputas palaciegas. El rol preponderante de Sabino Vaca Narvaja sobre el ex embajador, así como su cercanía con el actual presidente argentino, lo puede detectar cualquier seguidor de la agenda bilateral sino-argentina. Por eso esta exclusiva clave de interpretación es errada.

Un ejemplo de que esto no se limita a un acuerdo palaciego en las últimas horas podía verse hace 10 días cuando con el aval de Alberto Fernández Sabino se reunió con directivos de la empresa estatal China Animal Husbandry Group. Aquella reunión se dio luego de que se pusiera en duda el proyecto de instalar granjas porcinas en el país a partir de la foto del mismo presidente con la modelo Liz Solari y el presidente de la Unión Vegana Argentina. La presencia de Sabino Vaca Narvaja en reunión de marzo entre Alberto Fernández y el embajador chino en Argentina, Zou Xiaoli, así como su presencia en los encuentros entre dirigentes del Partido Comunista de China y el Partido Justicialista en agosto, refuerzan la idea de que Sabino Vaca Narvaja tuvo presencia en algunos de los eventos bilaterales más importantes de los que Luis Kreckler no fue siquiera parte. Evidentemente, la confianza en Sabino Vaca Narvaja de parte del presidente no comenzó apenas unos días atrás o su designación se limita a una jugada palaciega a partir de los recientes discursos o cartas de Cristina Kirchner.

Otra clave de interpretación errónea está sustentada en los prejuicios del antiperonismo, el macartismo y el desprecio a los jóvenes funcionarios que tiñen los análisis de esta designación del gobierno argentino. Los opositores que siempre hacen gala de exigir “bajar el costo de los políticos” pocas veces se preguntan cómo funcionan las instituciones más importantes y que más inversión requieren por parte del estado. Se cuestionan los salarios de diputados, senadores o ministros pero pocas se hace lo mismo con funcionarios del cuerpo diplomático o el poder judicial (cuyos sueldos multiplican a los primeros). Los prejuicios contra los dirigentes políticos sobre los funcionarios de carrera, particularmente exacerbados cuando estos dirigentes son jóvenes y peronistas, evitan que haya cualquier análisis relativamente racional de las decisiones concretas.

Cómo sí entender esta designación

Sabino Vaca Narvaja se desempeña como Representante Especial para la Promoción del Comercio y las Inversiones en Beijing desde el 29 de mayo cuando llegó con su familia en uno de los aviones de la Operación Shanghai que iban a proveerse de insumos médicos y sanitarios para enfrentar la pandemia. Su llegada a Beijing ya había anticipado por varios meses al arribo del ahora ex embajador Luis Kreckler.

Los perfiles de ambos contrastan claramente en las disputas que se dan en la designación de diplomáticos de carrera y políticos. La pandemia ha demostrado que ante países como China o Rusia es fundamental el predominio de los vínculos de confianza entre dirigentes políticos de cada país por sobre la diplomacia tradicional. Un mundo en el cual las reglas protocolares y los grandes eventos globales quedaron suspendidos por la búsqueda desesperada de material sanitario o vacunas obliga a repensar los tiempos y las formas de la diplomacia.

Sabino Vaca Narvaja ha tenido gran protagonismo y eficiencia en algunas de las decisiones más importantes de la agenda bilateral sino-argentina durante el último año: la renovación del swap por 8.500 millones de dólares, el impulso del proyecto para producir y exportar carne porcina para abastecer al mercado chino o el intercambio de mensajes entre Alberto Fernández y Xi Jinping cuyos discursos han coincidido en varios eventos globales.

La llegada de Sabino Vaca Narvaja, más que estar sustentada en grandes especulaciones palaciegas y familiares, demuestra también la necesidad de que Argentina desarrolle una política internacional sustentada en especialistas por sobre carreristas de la diplomacia. Son evidentes las dificultades que tiene la diplomacia tradicional argentina para entender y desarrollar la relación bilateral con China. Un ejemplo de este desentendimiento es la baja cantidad de personal diplomático con la que cuenta Argentina en China -que es hoy nuestro principal socio comercial- y la mayor cantidad de funcionarios que hay en otros países más irrelevantes para nuestra economía.

Pocas veces se resalta en la biografía de Sabino Vaca Narvaja  que es uno de los más reconocidos sinólogos que hay en el país. Su apuesta por el estudio de China y las oportunidades que se abren para el país se demuestran con la creación del Programa de cooperación sino-argentino de la Universidad de Lanús (UNLA) de la cual se desempeñó como director desde 2015 y de la creación de la Especialización en China Contemporánea que es la primera de estas características en las universidades públicas del país. A partir de este programa y de los trabajos en torno a la Especialización Sabino ha dirigido la publicación de dos libros (“¿Por qué China? Miradas sobre la Asociación Estratégica Integral” y “China, América Latina y la geopolítica de la Nueva Ruta de la Seda”).

La relación de Argentina con China no se resuelve en escritorios o llamadas por teléfonos entre dirigentes argentinos, tampoco con funcionarios que pasan de embajadas en embajadas sin ser especialistas en cada país que pisan. Argentina para desarrollar una relación inteligente con China necesita primero intentar entender a China y, una vez logrado eso, asumir que la política en su pleno sentido predomina en el conjunto de la agenda bilateral por sobre el burocratismo tradicional.

En La Ruta China publicamos una entrevista bastante completa a Sabino Vaca Narvaja sobre la relación sino-argentina tres meses atrás. También hicimos público el prólogo que escribió para el libro “China, América Latina y Argentina. Desafíos y oportunidades de una relación estratégica en un nuevo contexto regional” que publicó la UNLA el mes pasado. Tal vez estudiar más sobre China, y leer que ha escrito y dicho Sabino Vaca Narvaja al respecto, pueden ser más útiles para entender por qué será el nuevo embajador evitando los lugares comunes de muchos analistas.