¿Se acaba la mentira del “virus chino”?
Foto: Wladimir Bulgar / Getty Images
El portal de noticias científicas Live Science publicó una investigación que demuestra la existencia del virus del Covid-19 en Italia en septiembre de 2019.

El artículo titulado ¿Qué tan pronto estuvo circulando realmente el coronavirus en Italia? fue escrito por Yasemin Saplakoglu y generó un gran revuelo entre las noticias científicas de la última semana. En esta publicación se afirma que hay evidencias científicas que demuestran que el virus que causó una pandemia global ya circulaba en el mes de septiembre en Italia, dos meses antes de que se detecten los primeros casos en Wuhan.

En Italia el primer caso conocido de Covid-19 fue detectado el 20 de febrero en Lombardía. En un paper publicado en agosto del 2020 varios investigadores e investigadoras afirmaban que el virus SARs-CoV-2 ya circulaba en el norte del país desde diciembre.

Asumiendo que el virus ya circulaba varios meses antes de que se detecten los primeros casos un grupo de investigadores realizó estudios sobre un grupo de personas que se inscribió en un ensayo prospectivo para detectar cáncer de pulmón entre septiembre de 2019 y marzo de 2020. En las muestras de sangre de este grupo se buscaron anticuerpos correspondientes al desarrollo del Covid-19. El resultado fue sorprendente: de 959 personas 111 contaban con estos anticuerpos. Todas estas personas eran asintomáticas cuando se realizaron los estudios.

De estos 111 casos, 23 corresponden a muestras de sangre del mes de septiembre y 27 al mes de octubre. El 53% de todos los casos correspondían a Lombardía, dónde en diciembre ya circulaba el Covid-19 y dónde se dio uno de los principales focos de contagio en la primera oleada europea.

“Nuestros resultados indican que el SARS-CoV-2 circuló en Italia antes de que se diagnosticaran los primeros casos oficiales de Covid-19 en Lombardía, incluso mucho antes de los primeros informes oficiales de las autoridades chinas, arrojando nueva luz sobre la aparición y propagación de la pandemia” escribieron los investigadores.

En el artículo se hace referencia también al escepticismo de otros investigadores y a la necesidad de recolectar nuevas pruebas. George Rutherford, profesor de epidemiología y bioestadísticas de la Universidad de California, sostiene que hay que ser cautelosos con esta investigación porque hay varias pruebas de anticuerpos que han dado falsos positivos. Rutherford sostiene que deberían chequearse las pruebas con otro test de anticuerpos. El investigador norteamericano también afirmó que la investigación “no está totalmente fuera del ámbito de lo posible”.

El primer caso conocido de Covid-19 (previa  a esta investigación) fue del 17 de noviembre de 2019 en Wuhan. A partir de entonces se ha llevado adelante una campaña de acusaciones responsabilizando a China por el “origen” del virus. La comprobación de que el virus circulaba en otros países antes que en China ayudaría a destruir con fundamentos científicos a las acusaciones plagadas de sinofobia.

Lamentablemente el odio a otros pueblos nunca tiene fundamentos científicos sino prejuicios. Pero, al menos, la ciencia puede una vez más ayudar a desmontarlos. La mentira del “virus chino” no se acabará y siempre seguirá existiendo como lo que es: una mentira plagada de odio que merece ser refutada.