“Sueño en el Pabellón Rojo”: una breve introducción
Foto: Xuite
La obra cumbre de toda la literatura china y una de las novelas más reseñables y destacables de la literatura universal, nos abre de par en par las puertas de China, su cultura así como de su sociedad aristocrática feudal.

La literatura china, al igual que otras muchas en el mundo, tiene innumerables obras de mayor o menor consideración artística, literaria y cultural, y uno de los géneros literarios destacados es el de la novela. En español existe la lista de Las 100 mejores novelas del siglo XX, con obras tales como La colmena (Cela, 1950), La familia de Pascual Duarte (Cela, 1942) o Rayuela (Cortázar, 1963) entre otras 97. En el caso chino, existe la lista de “Las cuatro grandes novelas”, a saber, Romance de los Tres Reinos (Luo Guanzhong, 1522), A la orilla del agua (Shi Nai’an, XIV), Viaje al Oeste (Wu Cheng’en, 1592) y Sueño en el Pabellón Rojo (Cao Xueqin, 1792). Igualmente, suelen agregarse al listado otras dos novelas consideradas importantes obras maestras de la literatura, como es el caso de El ciruelo en vasito de oro (anónimo, 1610) e Historia del bosque de los letrados (Wu Jingzi, XVIII). Ahora bien, se considera a Sueño en el Pabellón Rojo como la obra cumbre de entre las que acabamos de nombrar, sino incluso del conjunto literario chino, similar a El Quijote en la literatura en español. 

Dicho todo esto, ¿qué tiene en especial Sueño en el Pabellón Rojo? Disertar sobre esta obra ha hecho y sigue haciendo correr ríos de tinta del tamaño del río Amarillo (de hecho existe la “rojología”, un campo de estudio especializado en esta obra). Sin embargo, desde el punto de vista cultural y social, es una ventana abierta al mundo de la aristocracia china durante la pasada época feudal.

Sueño en el Pabellón Rojo nos narra el día a día y el transcurso de la vida en las mansiones Rong y Ning, ambas pertenecientes a dos ramas de la familia Jia. El protagonista de la obra es Jia Baoyu (贾宝玉), un joven mimado y excéntrico, rebelde, malcriado desde el punto de vista de la ideología neo-confuciana del momento y por la que muestra aversión, que acabará desarrollando profundos sentimientos por su prima, la también rebelde Lin Daiyu (林黛玉), los cuales le serán correspondidos; a lo que habría que incluir en la ecuación a otra prima de este, Xue Baochai (薛宝钗).

Foto: revista Tianxia

Una de las características de Jia Baoyu es su vida como varón en un entorno femenino, producto de un exceso de mimos y consentimiento por parte de su abuela, la Anciana Dama, y de su madre, la dama Wang, le ha hecho vivir desde siempre entre sus doncellas y las estancias femeninas de la casa. Esto era algo insólito para la época, y todos los detalles de lo que trascendía en dichas estancias, las descripciones de las mismas y un sinfín de elementos más, son descritos en esta obra, lo cual atrajo enormemente la atención del público. No obstante, la obra nos muestra una familia aristócrata en plena decadencia, críticas a la ideología neo-confuciana imperante así como diferentes escenas eróticas y sexuales que, para el momento en que fue escrita, era algo totalmente inmoral e indecente. Igualmente los personajes (entre 400 y 700 según diferentes autores) son mostrados con gran vividez, realismo y cada cual con una psicología y rasgos propios característicos que los hacen únicos. Asimismo, desde un punto de vista cultural, son reflejados numerosos aspectos de gran interés: menciones a obras y autores literarios, la importancia de la caligrafía, la composición poética, la educación, el sistema de exámenes, la jerarquía social, las costumbres religiosas y morales, medicina, usos y costumbres y un larguísimo etc.

En cuanto a su autor, Cao Xueqin (1724-1763), al igual que muchas otras mentes brillantes de la historia acabó muriendo en la más absoluta pobreza. Provenía de una familia noble vinculada con la imperial de los Aisin Gioro, la reinante durante la dinastía Qing, y que acabó cayendo en desgracia perdiéndolo todo. Es esta vida de aristócrata en una familia decadente, así como la podredumbre de dicho mundo, lo que pretende reflejar en su escrito que muy probablemente estuviera inspirado en sus vivencias personales para escribir esta obra maestra. 

La obra cuenta con 120 capítulos de los cuales solo los 80 primeros fueron escritos por Cao Xueqin, el cual murió dejando su obra inconclusa. Sin embargo, los 40 siguientes fueron escritos por Cheng Weiyuan y Gao E, según los cuales encontraron estos últimos capítulos en manos de un trapero, en un contexto en el que la obra estaba siendo vendida y difundida por capítulos y a precios elevados por el país. Esto último hizo que, la obra finalizara muy probablemente de la forma que Cao Xueqin no tenía pensado, pues el autor no daba puntada sin hilo (como se dice popularmente) y fue entretejiendo todo el argumento para conducir a los nobles aristócratas a un final concreto que no pudo llegar a ser. 

Si se es aficionado a la lectura y se desea indagar o existe un interés por la literatura china, Sueño en el Pabellón Rojo puede llegar a ser una obra interesante, profunda y de gran utilidad para acercarse y conocer más la cultura china. No obstante, es recomendable informarse sobre diferentes aspectos de la misma previamente a fin de poder comprender mejor numerosos elementos y hechos que van teniendo lugar a lo largo de la historia.