TikTok: EE. UU. lanza falsas acusaciones como parte de la dura guerra comercial contra China
Foto: Pixabay, Konkarampelas
La aplicación china de redes sociales para compartir videos, TikTok, es el objetivo más reciente e insólito de la dura guerra comercial que Estados Unidos agudiza contra China.

Artículo extraído del China Daily Global (2020-07-29). Autor: Harvey Morris*

Traducción: Tania Giacomelli

La aplicación china de redes sociales para compartir videos, TikTok, es el objetivo más reciente e insólito de la dura guerra comercial que Estados Unidos agudiza contra China.

Según analistas de la industria, desde que esta aplicación gratuita de origen chino se lanzó a escala mundial hace solo dos años, ya consiguió 2 mil millones de descargas y más de 130 millones en los EE. UU.

Además, su uso se expandió más allá de sus fans adolescentes para alcanzar un número creciente de personas mayores de 25 años que utilizan la aplicación.

Para quienes todavía no la conocen, TikTok permite intercambiar y compartir videos cortos y generar contenido digital en conjunto con amistades a partir de una base de datos de canciones y efectos de sonido.

Todo suena bastante inocente, pero no evitó que Mike Pompeo, el secretario de Estado del presidente Donald Trump, dejara de insinuar la prohibición de la aplicación ni que le advirtiera a la sociedad estadounidense que la descargue “solo si quiere que su información privada esté en manos del partido comunista chino”.

Para correr de la discusión un escenario improbable en el que el Estado chino salga a pescar terabytes de videos de adolescentes, TikTok señaló que los datos generados en los EE. UU. se almacenan en dicho país con un respaldo en Singapur. Además, en junio de este año, Kevin Meyer, un ciudadano estadounidense y exdirectivo de Disney, asumió el cargo de director ejecutivo de TikTok.

Entre quienes sugieren que no hay evidencias que avalen las acusaciones de Pompeo, se encuentran diferentes especialistas estadounidenses.

A comienzos de este año, la empresa californiana de seguridad Proofpoint informó que no encontraron “nada que indique una actividad maliciosa”. “Después de todo, a TikTok se la debe tratar como a cualquier otra aplicación de redes sociales: se la puede utilizar con relativa seguridad si se conoce la información que recopila y lo que hace con los datos”, concluyó la empresa.

TikTok fue lanzada al mercado por ByteDance de China, la empresa emergente más valiosa del mundo, y ya superó en cantidad de descargas a los gigantes estadounidenses como Facebook.

En su lanzamiento, la aplicación fue elogiada por el New York Times como “la única red social de nuestros tiempos que verdaderamente se pueda disfrutar”. El columnista de la sección de tecnología del diario agregó “quizás el indicio más claro de que TikTok tiene algo entre manos sea que Facebook intente destruirla”.

Pero su comentario fue demasiado pronto, ya que, en julio, Facebook anunció que cerrará Lasso, la aplicación que fracasó como rival, a la que tanto analistas de la industria como quienes la utilizaron consideraron que era una copia barata de TikTok.

Ese mismo mes, dicho columnista del New York Times escribió que un gran número de dirigentes conservadores estadounidenses, incluido Trump, parecían preocuparse más por parecer implacables contra China que por prevenir un posible daño a quienes utilizan TikTok.

Además, el ala política de Trump posiblemente también se encuentre aún molesta por la acción de adolescentes bromistas que utilizaron TikTok para difundir entradas falsas a uno de los actos electorales para su reelección y así reducir drásticamente el número de asistentes.

Ha sido un año lleno de desafíos para TikTok: fue una de las 59 aplicaciones chinas prohibidas en India, su mercado más grande, por presunta recopilación de información de los teléfonos de quienes utilizan la aplicación. Un número considerable de analistas que ven esta denuncia con escepticismo sostienen que es una cuestión más relacionada con las tensiones políticas actuales entre Delhi y Pekín que con preocupaciones sobre la seguridad de los datos.

El centro de operaciones de TikTok en India rechazó las acusaciones; además, el director local, Nikhil Gandhi, insistió en que la empresa había ayudado a democratizar Internet al hacer que la aplicación se encuentre disponible en 14 lenguas de India y servir de plataforma para personas que acceden a Internet por primera vez.

Hasta el momento, el gobierno de los EE. UU. puso en pausa las amenazas de prohibir la aplicación. La revista estadounidense Forbes comentó que, de todas maneras, no había mucho que el gobierno pudiera hacer; y citó al responsable de la ciberseguridad de la Casa Blanca, Iawyer Jeff Poston, quien sostuvo: “Nuestra forma de gobierno no está estructurada para permitir que el Ejecutivo simplemente prohíba las empresas que molestan”.

El furor de TikTok plantea el interrogante sobre si realmente esto se trata de la ciberseguridad o si están en juego fuerzas de mercado más tradicionales.

En su libro La era del capitalismo de vigilancia, la académica estadounidense Shoshana Zuboff advirtió que eran los gigantes de la tecnología, más que los gobiernos, los que extrajeron un volumen de datos digitales sin precedentes para que publicistas puedan predecir y modificar el comportamiento de quienes utilizan las aplicaciones.

Debido a las ganancias que genera TikTok, posiblemente no sea un hecho menor que grandes inversores estadounidenses estén con los ojos puestos sobre la aplicación con miras a tomar una participación mayoritaria, ya que, al tener propiedad estadounidense, se podría evitar una potencial prohibición que perjudique el negocio de la empresa en dicho país.

El asesor económico de Trump, Larry Kudlow, llegó a sugerir que TikTok debería dejar de ser propiedad china para evitar su prohibición en los EE. UU. En julio, Kudlow se negó a decir quién debería comprar TikTok, pero dijo: “Esa es una opción mucho más conveniente antes que prohibir” la aplicación.

Por ahora, TikTok ha evadido la cuestión, pero la empresa reconoce estar evaluando cambios en su estructura corporativa.

Mientras tanto, la empresa aclara que sigue totalmente comprometida a proteger la privacidad y seguridad de quienes utilicen “esta plataforma que inspira la creatividad y le permite disfrutar a cientos de millones de personas en todo el mundo”.

*Harvey Morris es consultor sénior de medios para el China Daily UK.