12.1 C
Buenos Aires
22.9 C
Beijing
sábado, julio 13, 2024

Una introducción a la Ópera de Beijing

Lejos de la ópera occidental que conocemos, en este artículo nos adentramos en el arte más completo de China.

Cuando hablamos de ópera, nos vienen a la mente las voces privilegiadas de tenores y sopranos, historias contadas en grandes escenarios con ampulosas escenografías. Sin embargo, nada de esto se cumple en la ópera China, donde prima la destreza física, el minimalismo y la sonoridad.

La Ópera de Beijing es la principal ópera tradicional china. Se trata de un arte de gran intensidad visual que reúne música, literatura, vestuarios altamente elaborados y llamativos maquillajes.

Fundada en el sur de China durante la dinastía Tang, con el emperador Xuangzong (712 – 755d.C.), la ópera llega a la capital en el octogésimo cumpleaños del emperador Qianlong (1736-1796). Toma popularidad a mediados del siglo XIX y finalmente recibe la distinción de la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad en 2010.

Si bien en los diversos pueblos y regiones que ocupan el extenso territorio Chino proliferaron a lo largo de la historia diversas expresiones operísticas, éstas recién cobran esplendor, excelencia y difusión cuando la corte imperial comienza a apreciar, y por tanto a incentivar, su producción.  De este modo, la ópera consigue expandir aún más su audiencia, pasando a estar conformada por espectadores de todos los estratos sociales.

Música en China: la Ópera de Sichuan

Inicialmente, las obras eran representadas en los xiyuanzi o «patios de té», donde el público se sentaba en bancos mirándose los unos a los otros, conversando, y sólo pagaban por el té, no por el espectáculo, que muchas veces tampoco veían. Esta ópera no era más que un mero entretenimiento, aunque las representaciones podían llegar a tener una duración de hasta 12 horas.

Durante el período de la República de China (1911-1949) se vivió el momento de auge de la ópera, donde se invirtió en la construcción de teatros con formatos comparables a los escenarios occidentales, de manera que los espectadores comenzaron a sentarse de frente al escenario. En esta época se destacaron un gran número de actores y ciudadanos de altas esferas se volcaron al patrocinio de obras. Como dato de color, hasta 1931 el auditorio estaba dividido de modo que los hombres se sentaban en las plateas y las mujeres en el paraíso.

Entre los representantes más destacados de la ópera de Beijing, Mei Lanfang (1894-1961) ocupa un lugar destacado. A lo largo de sus 50 años de carrera se destacó tanto arriba el escenario como en la pantalla grande, representando mayoritariamente personajes femeninos. En su recorrido, creó nuevas danzas, incorporó instrumentos hasta antes no explorados en la ópera y fue el primero en presentar este arte fuera de China.

Con variantes a lo largo de toda su historia, la ópera de Beijing como género se conforma por dos tipos de obras: las obras civiles (wenxi) y las obras marciales (wuxi). Las primeras se centran en las relaciones de los personajes y relatan historias de amor e intriga, como en la ópera «Adiós a mi concubina». Por su parte, las obras marciales cuentan proezas militares, centrándose en la acción, las acrobacias y las artes marciales, como «En el cruce de caminos», una pieza que representa un combate en la oscuridad.

En la actualidad, la audiencia suele ver una forma breve, llamada zhezi xi, que consiste en una representación resumida de un solo acto de una obra que originalmente incluía varios. Una obra clásica puede constar de hasta tres actos, que individualmente conforman un zhezi xi.

Aún así, los intérpretes siguen siendo formados de manera individual, en un entrenamiento intensivo que incluye primeramente el desarrollo de la habilidad en artes marciales o acrobacias y luego el canto, el recitado y la actuación.

Esta formación comienza en escuelas desde edades tempranas, en un intento también de fomentar el interés por la tradicional ópera china entre los más jóvenes. Lo que otrora se configurara casi como una sesión tortuosa para niños con pocos recursos cuyos padres no podían mantener, hoy puede ser elegido y disfrutado por niños y adultos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

LRC EN REDES

MÁS LEÍDAS