Vaca Narvaja: “Tenemos que lograr el acoplamiento entre ambas economías”
Foto: Sabino Vaca Narvaja junto a Lyu Ze Xiang, presidente Gezhouba (una de las empresas de construcción e ingeniería más importantes de China)
La Ruta China entrevistó al Representante Especial para la Promoción Comercial e Inversiones de Argentina en China, Sabino Vaca Narvaja. Señala cómo debe posicionarse el país ante el conflicto entre China y Estados Unidos, algunas claves sobre el proyecto de exportación de carne porcina y de que manera se debe impulsar la integración con el gigante asiático.

Sabino Vaca Narvaja es licenciado en Ciencias Políticas y fue designado este año como Representante Especial para la Promoción Comercial e Inversiones de la embajada Argentina en China. Hace algunos años impulsó la creación de la Especialización en Estudios en China Contemporánea de la Universidad de Lanús y en el año 2018 fue editor del libro “China, América Latina y la geopolítica de la nueva ruta de la seda”. A continuación les presentamos el diálogo que mantuvo con La Ruta China.

  • Estados Unidos ha comenzado una guerra comercial con China que ha sido llevada a otros ámbitos (diplomáticos, sanitarios, culturales, etc.) durante los últimos meses. ¿Cuál es la forma en la que Argentina debe comportarse ante semejante conflicto?

Es correcto, ambos países están inmersos en una guerra más geopolítica que comercial, de aristas muy complejas, detrás de la cual se encuentra la carrera por el dominio tecnológico mundial por lo cual es necesario tomar cierta distancia de dicho conflicto. Tanto uno como otro país son socios relevantes para la Argentina, por lo cual debemos adoptar una relación madura con Estados Unidos afianzando los vínculos mutuos, mientras buscamos a la vez profundizar nuestra cooperación con China. Para que sea exitosa, la relación debe construirse con ambas partes y no dejando fuera a una de ellas.

  • China ha lanzado hace 7 años el proyecto de “La Ruta de la Seda” (OBOR) que se ha ido reformulando permanentemente. ¿Cuál es la participación actual de Argentina en ese proyecto? ¿Qué rol debería cumplir? ¿Qué tareas inmediatas están pendientes?

Estamos trabajando para retomar el diálogo que nos permita firmar el memorándum de entendimiento para sumarnos al proyecto de la Franja y la Ruta, ya que constituye una oportunidad única para que nuestro país pueda ampliar las posibilidades de financiamiento e inversión en sectores claves para el desarrollo, en particular en el sector pymes, como así también para conseguir financiamiento para los grandes proyectos de infraestructura y logística que requiere el país.

Sabino Vaca Narvaja (a la derecha) reunido junto el embajador de China en Argentina, Zou Xiaoli (a la izquierda) y Alberto Fernández (en el centro).

Argentina puede cumplir un rol muy importante en la cadena de producción global de China como proveedora de los insumos necesarios para sostener los índices de crecimiento chino, consolidando su seguridad alimentaria y energética. Pero además, la Franja y la Ruta es de mucha importancia en la medida en que nos ofrece la posibilidad de acceder al mercado subnacional chino y también a las principales economías de la región de Asia Central a las que hoy no llegamos.

  • La relación de Argentina con China se ha marcado por un balance comercial negativo en la última década. ¿Cuáles son las nuevas oportunidades que tenemos para revertir ese resultado?

Tras cuatro décadas de crecimiento ininterrumpido, cerca de 500 millones de chinos han accedido en la actualidad a la clase media. Las mejoras en las condiciones económicas de la población china trajo un cambio muy importante para un país como la Argentina, ya que el mayor poder adquisitivo ha estimulado un aumento en la demanda de bienes y servicios no tradicionales en el país asiático, como sucedió por ejemplo en los últimos años en relación a la carne bovina. Los conflictos como los que hoy enfrenta a China y Australia, abren una enorme oportunidad para seguir posicionándonos en el mercado cárnico chino. A la vez, también hemos aumentado las ventas de frutas y langostinos, y confío que seguiremos haciéndolo. Y así también sucede con otras áreas que aún debemos seguir explorando.

  • Trabajaste en el proyecto de exportación de carne porcina. ¿Por qué consideras que este proyecto es parte de una lógica win-win? En Argentina el proyecto es rechazado diversos grupos: ¿Son válidas las críticas que ha recibido?

Por la peste porcina, China perdió el 40% de su stock de faena y necesita cubrir entre 8 y 12 millones de toneladas faltantes. Por eso, Beijing promueve que los grandes productores inviertan en desarrollos fuera de China. Si Argentina aprovecha estas inversiones, en un mediano y largo plazo, podría duplicar la producción de carne de cerdo. Un dato que me parece importante destacar es que los chinos reconocen las labores de nuestros científicos en materia de vigilancia, prevención y control de las diversas zoonosis, como así también las buenas prácticas ganaderas, el bienestar animal, etc.

Exposición de Sabino Vaca Narvaja en la embajada Argentina en Beijing.

Por otro lado, para una economía como la Argentina con escasez crónica de divisas, las inversiones en este sector serían clave ya que ayudaría en parte a reducir el déficit comercial con el país asiático. Asimismo, por las propias características de estos emprendimientos, deberían ubicarse en el interior del país lejos de los grandes centros urbanos, lo cual permitiría el crecimiento de empleos directos e indirectos en zonas de nuestro territorio menos desarrolladas.

En cuanto a las críticas al proyecto estoy al tanto. No quiero polemizar con los sectores que sostienen esas críticas, creo que es bueno que la ciudadanía esté prevenida ante algo que no conoce. Tenemos que generar consensos y sumar a todos los actores en un dialogo constructivo. Creo que hay que plantear un proyecto de inversiones en el sector que sea sostenible, Argentina cuenta con los mejores estándares sanitarios a nivel mundial. Este tipo de inversiones pueden generar nuevos puestos de trabajo a productores y cooperativas locales. Incluso, adicionalmente puede tener otros beneficios ya que si aumenta la demanda interna de maíz para alimentar a los cerdos el precio del grano va a mejorar, y podría competir con el sembrado de soja.

  • El proyecto de carne porcina, luego de décadas de exportación de productos agroindustriales a China, reabrió el debate sobre la necesidad de evitar una “reprimarización de la economía”. ¿Cómo es posible utilizar la relación con China para lograr más desarrollo y menos primarización? ¿Qué diferencia hay entre la relación que hoy tenemos con China de aquella que teníamos con Reino Unido hace 100 años?

Cuando miramos el patrón de intercambio chino-argentino y vemos la escasa diversificación de las exportaciones hacia aquel país o como señalábamos antes, el déficit comercial que existe desde hace 12 años a esta parte con China, en seguida tendemos a hacer esa comparación y a pensar en que se está reeditando un esquema centro-periferia como el que existía con Gran Bretaña hace un siglo atrás. Primero hay que señalar que China es una economía aún en vía de desarrollo como la nuestra y que Gran Bretaña era, en cambio, una economía desarrollada y el centro del capitalismo mundial. Por otra parte, China es un actor responsable a nivel internacional, y forma parte de los principales órganos de decisión de organismos, conferencias y foros mundiales, alejadas de las conductas que tenían las viejas potencias imperiales. En otro sentido, hay que destacar que en los compromisos firmados con China no hay condicionalidades como si lo hubo en los acuerdos de hace un siglo con Gran Bretaña.

Por supuesto, Argentina debe evitar la primarización y convertirse en algo más que un exportador de materias primas sin valor agregado ya que tiene un enorme potencial para hacerlo. La relación con China debe basarse no solo en la extracción y aprovechamiento de los recursos de nuestro país: tenemos que lograr el acoplamiento entre ambas economías aprovechando la gran capacidad financiera y tecnológica del socio asiático. Para eso, necesitamos atraer inversiones de los principales empresarios chinos, y que esa inversión no se limite a la explotación primaria sino redirigirla hacia la infraestructura y garantizar la producción de bienes manufacturados.

  • En varias ocasiones señalaste que la estrategia con China debe ser regional. ¿Cómo te imaginas que puede ser posible en una región desintegrada política e ideológicamente? ¿Qué intereses comunes pueden hacer posible que así sea?

La región atraviesa una coyuntura crítica en términos de integración, es cierto, por lo que es necesario buscar nuevos espacios de cooperación y coordinación más allá de lo ideológico. Es necesario adoptar una posición pragmática sobre ciertos temas trascendentales. Se me ocurre, ante todo, que una cuestión clave radica en el impulso que se le dé a la infraestructura y logística.

Sabino Vaca Narvaja reunido con Yan Bing Vicepresidente de Sinopharm (uno de los laboratorios que desarrolla la vacuna contra el Covid-19)

Estas desavenencias no son nuevas, ya sucedió en otros momentos y pudimos ponernos de acuerdo. Se me ocurre como un claro ejemplo de cooperación el tema de los corredores bioceánicos, que permitirán a los productores de nuestro país, pero también a los estados del sur de Brasil y a Paraguay, tener una salida directa de sus productos al Pacífico incentivando la producción exportable en el área de influencia del corredor. Pensemos el alto impacto de este proyecto en relación a abaratar los costos de transporte y asimismo para reducir los tiempos de envío entre 12 y 15 días promedio.

  • La pandemia del Covid-19 visibilizó la sinofobia en casi todo el mundo. Argentina no ha sido la excepción. ¿Cómo es posible revertir los prejuicios sobre China en Argentina?

Hay muchos relatos cargados de estigmatización y prejuicio hacia China. Como bien se señala, no es un fenómeno que nos sea ajeno. Pero también existen en nuestro país amplios consensos en la relación con China, por ejemplo la media sanción por unanimidad en nuestro Senado, del ingreso de Argentina como Miembro al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) con Sede en Beijing. También la Sanción Definitiva por Unanimidad de la Casa de La Cultura China (como centro de promoción de los lazos entre los pueblos). Además la Participación de gran parte del arco político argentino en el seminario de erradicación de la pobreza organizado por el Partido Comunista Chino (el 23 Septiembre) con la participación de más de 70 Partidos Políticos Latinoamericanos, realizado en la provincia China de Guizhou (ícono Chino en la reducción de la pobreza). El seminario lo abrió de forma virtual el presidente del Partido Justicialista Gioja, y participaron el PRO, la UCR, Frente Grande, etc.

China está liderando todos los estándares de reducción de pobreza mundiales, sacaron de la pobreza extrema a 750 millones de chinos desde el proceso de apertura y reforma. La ONU lo declaró como la campaña de reducción de la pobreza más grande de la historia, es el primer país en cumplir las metas de Desarrollo del Milenio.

Creo que el mejor camino para reducir el proceso de estigmatización es darle mayor rol a las actividades culturales que promuevan el conocimiento mutuo y a las universidades. En la medida en que haya posgrados temáticos o materias específicas en las currículas de algunas carreras, en la medida que se vayan replicando los programas de cooperación y vinculación en las distintas universidades nacionales y privadas, como el que existe hoy en la Universidad de Lanús, lograremos un mayor acercamiento y comprensión del pueblo y las instituciones chinas.