Xi Jinping anuncia en la ONU ambicioso plan para reducir emisiones de CO2
Foto: Pixbay
El presidente chino proclamó la intención de alcanzar una huella de carbono neutral para el año 2060.

La inauguración del período de sesiones de la Asamblea General de la ONU es la máxima cita diplomática del mundo. En la misma, y en condiciones normales, se reúnen los máximos representantes de cada uno de los 193 estados miembros. Este año la Organización de las Naciones Unidas cumple su 75° aniversario y entre los temas principales estuvieron: el desarrollo y la distribución de una vacuna segura y efectiva contra el Covid-19, la reapertura de fronteras, la recuperación económica y la cooperación y solidaridad internacional.

Además, continúan en agenda los temas importantes y urgentes de los últimos años, como el cambio climático y el desarrollo sostenible. En este sentido en su exposición ante la Asamblea, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, expreso lo siguiente:

“Los seres humanos no podemos seguir ignorando las repetidas advertencias de la naturaleza, ni obstinarnos en seguir el camino obsoleto de procurar sólo el desarrollo y explotar la naturaleza, sin prestar atención a la protección y la restauración del medio ambiente. El Acuerdo de París representa el rumbo general de la remodelación global hacia un desarrollo verde y bajo en carbono, y ha establecido las acciones mínimas a tomar para proteger nuestro planeta.”

Vale recordar que el acuerdo de París firmado en 2015 con entrada en vigor en 2016 fue ratificado por las principales potencias mundiales. Con el ascenso de Donald Trump al salón oval de la casa blanca, Estados Unidos se retiró del mismo.

Fuente: Xinhua

En la posición contraria, y sumando otro punto de desencuentro entre Beijing y Washington, el presidente Xi sorprendió anunciando que la República Popular redoblara esfuerzos para llegar a la cima de emisiones de CO2 antes de 2030 (cumpliendo el acuerdo de París) y materializando la neutralidad en la huella de carbono para el año 2060. Tamaña empresa sorprendió a los expertos por la magnitud del cambio estructural en la matriz energética propuesto por el país con mayor contribución a la polución mundial. Según algunas estimaciones las emisiones de CO2 de China representan el 29% del total mundial, lo cual se ve reflejada en la calidad de vida de las personas y tiene un impacto económico negativo en términos de productividad.

Recientemente un informe del Centre for Research on Energy and Clean Air  resaltó el impulso que ha tenido la fuente de energía térmica alimentada por carbón debido a la presión de gobiernos provinciales. En contrapartida el gobierno chino ha mostrado genuino interés en energías renovables convirtiendo al gigante asiático en el primer productor mundial de energía solar y eólica, y el mayor inversor tanto domestico como en el extranjero en fuentes renovables.

El presidente chino no dio mayores especificaciones sobre cómo se llevaran adelante las reformas, se espera que en el próximo plan quinquenal que delimitará la política económica y el desarrollo social para el lustro 2021-2025, se brinde mayores precisiones al respecto. Para alcanzar los objetivos la máxima autoridad del país instruyó a que se releven opiniones de representantes del pueblo y organismos públicos. Los expertos esperan que en dicho plan quinquenal se anticipe un aumento estable de fuentes de energía renovables, el desarrollo de energías limpias y proyectos de innovación en complementariedad entre diferentes tipos de energía. Para el caso particular del carbón, se espera el desarrollo de nueva tecnología que haga más eficiente el uso de esta fuente de energía tan cuestionada.

La crisis de Covid-19 ha evidenciado el impacto inmediato que conlleva el cese de la actividad industrial en poblaciones donde esta actividad es particularmente intensa, mejorando notablemente la calidad del aire y el agua. El objetivo de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero pone el foco en los mecanismos que se pueden articular y que confluyan dos objetivos antagónicos: el aumento de la producción industrial y, a la par, la disminución en la contaminación. Es evidente que el cambio climático es un tema de urgencia que pone en debate el sistema de producción vigente así como la calidad de vida que tendremos a futuro.

El reto es difícil y la ambición que expuso Xi Jinping dan lugar al escepticismo. Sin embargo, en estos últimos tiempos China ha sido capaz de brindar números extraordinarios y dar señales del uso de la capacidad del estado para lograr objetivos comunes.